Gema Maldonado Cantero
Modelos de aprendizaje profundo para dar un salto en la investigación biomédica, computación cuántica aplicada a la búsqueda de biomarcadores, de dianas terapéuticas y de moléculas que puedan dar una respuesta a las enfermedades, Inteligencia Artificial (IA) para llevar a cabo tareas con mayor precisión que los clínicos y ganar ese tiempo para que puedan dedicarlo a otras que solo un humano puede hacer. Son las promesas que los avances tecnológicos de los últimos años tienen para la medicina. Pero ¿cómo se pueden aterrizar? ¿qué experiencias se están llevando a cabo en los servicios de los hospitales españoles?
Cuatro médicos de distintas especialidades y centros de diferentes comunidades autónomas han compartido este martes en Madrid los proyectos que han llevado a la práctica clínica real, a su día a día. Lo han hecho en el tercer encuentro de Gate2Health. Así se llama la comunidad de innovación abierta de GSK, de la que forman parte diferentes entidades de innovación en salud que colaboran con centros sanitarios para llevar la innovación a la realidad diaria. En el encuentro de GSK en colaboración con el IE University, ambas organizaciones han presentado el programa GSK-IE Biopharma & Al Gateway para acelerar la investigación, el desarrollo y la comercialización de nuevos tratamiento.
Un sencillo dispositivo ha permitido digitalizar imágenes de muestras de médula ósea y aplicar herramientas de IA para hacer el recuento celular de forma «mucho más rápida» que un hematólogo
Expertos en tecnología, innovación y clínicos han puesto el foco en la colaboración entre la industria biofarmacéutica y el ámbito académico para que la innovación tenga impacto en el conocimiento clínico y en la mejora de los sistemas de salud. Es el caso del proyecto en el que trabaja la Dra. Leonor Arenillas, jefa de la Sección de Hematopatología del Hospital Clínic de Barcelona.
Desarrollado a través de la plataforma de innovación de GSK, ha llevado a 14 hospitales un dispositivo «sencillo» que integra en el laboratorio óptico de hematología para digitalizar las imágenes de las muestras de médula ósea, enviarlas a una nube y aplicarle herramientas de IA «que nos permite hacer recuento de la médula ósea de forma mucho más rápida que un hematólogo y nos ayuda al diagnóstico», ha explicado la Dra. Arenillas. Desde su experiencia, identifica una mejora en la equidad del acceso al diagnóstico más preciso, ya que el dispositivo se puede llevar a hospitales comarcales, «abre la puerta al telediagnóstico» y libera a los hematólogos del recuento de células «para dedicar a la atención sanitaria».

La epoc es una de las enfermedades respiratorias, junto con el asma, con un mayor de porcentaje de pacientes que no consiguen tenerla controlada. Las crisis y exacerbaciones provocan visitas a urgencias e ingresos hospitalarios, especialmente en determinadas épocas del año. El proyecto en el que está inmerso el Dr. Alberto Fernández, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo permite al centro contar con aplicaciones para adelantar qué recursos necesitará el centro en unos días ante el aumento de casos de epoc que atender.
El Dr. Alberto Fernández cuenta en su servicio con «herramientas para predecir con la fiabilidad de una predicción meteorológicas a cinco o siete días y planificar qué recursos necesitaremos»
«Nos permite establecer herramientas para predecir con la fiabilidad de una predicción meteorológicas a cinco o siete días y planificar qué recursos necesitaremos», ha explicado el neumólogo. Se trata de una ayuda a la organización de la atención a la demanda, «que en epoc es muy cambiante porque tiene componentes estacionales». Además, la plataforma del proyecto les facilita feedback sobre el impacto ambiental que tiene el trabajo del médico. «Se van sumando soluciones útiles para la parte clínica», ha apuntado el Dr. Fernández.
Tener la capacidad de clasificar el riesgo de un paciente con una enfermedad crónica respiratoria, como el asma grave, en función de sus variables, y poder establecer una vía de comunicación a través de una plataforma integrada, facilita el trabajo de los neumólogos y les permite «tomar decisiones más rápidas», ha asegurado la Dra. Mariana Muñoz, neumóloga del Hospital Universitario de Bellvitge, en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona). Y es lo que han conseguido en su centro con el proyecto de innovación que han implantado y del que ya ven resultados. «En cualquier enfermedad crónica, si te anticipas, ganas», ha apuntado. En su caso, la telemedicina les permite «detectar mínimos cambios que van a producir un evento» en el paciente y evaluar con antelación su riesgo, de forma que pueda evitarse el empeoramiento y el ingreso.
Dra. Mariana Muñoz: «En cualquier enfermedad crónica, si te anticipas, ganas»
La prevención a partir de la capacidad de ir por delante y evitar la enfermedad es la clave del proyecto que desarrolla la Dra. Inmaculada Salcedo, jefa de servicio de Medicina Preventiva en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. A través de una plataforma de automatización de tareas están consiguiendo captar y vacunar a pacientes vulnerables y con condiciones de riesgo ante infecciones que pueden derivar en enfermedades muy graves en estos casos. «Empezamos con meningococo y ahora estamos con la vacuna del herpes zóster», ha recordado la Dra. Salcedo.
Con la automatización de estas tareas están consiguiendo hacer «en cinco minutos» lo que antes «tardábamos media mañana«. Además del tiempo ganado, su valor radica en que consiguen evitar que «pacientes vulnerables se queden sin vacuna» y puedan enfermar, con las consecuencias que tiene para su salud, y consigue ahorros para el sistema. «El paciente que evitas por una prevención primaria o secundaria siempre va a ser coste-efectivo», ha apuntado la especialista.
Una herramienta de automatización de tareas permite al Hospital Reina Sofía de Córdoba captar y vacunar a pacientes vulnerables
No todo es fácil cuando un hospital público trata de implantar proyectos de innovación. Los cuatro médicos lidian en su día a día con distintas barreras. Desde el marco regulatorio «necesario pero rígido» que hace que firmar un contrato con una empresa tecnológica «sea un dolor de cabeza», a la «resistencia al cambio» de los propios profesionales sanitarios, a la que se ha referido la Dra. Arenillas.
La continuidad de los proyectos una vez que se acaba la financiación y el empuje iniciales, el diseño de herramientas que no tiene en cuenta cómo es la realidad en las consultas médicas, siempre con falta de tiempo, y la visión a corto plazo de los gestores, son algunos de los obstáculos que los clínicos han puesto sobre la mesa.


