Día Mundial del Cáncer Metastásico, la propuesta de los pacientes a la OMS para visibilizar la realidad clínica, social y humana

Patricia Durán Carrasco
Durante un taller formativo sobre el cáncer metastásicos, organizado por la Alianza frente a la Metástasis, Innovación y Apoyo (Almia) en colaboración con la Alianza Daiichi Sankyo/Astrazeneca y celebrado este viernes en Madrid, Almia ha anunciado la propuesta enviada a la Organización Mundial de la Salud (OMS) para institucionalizar el 10 de junio como el Día Mundial del Cáncer Metastásico. El objetivo de este día mundial es activar así un mecanismo oficial para reconocer una realidad clínica, social y humana que exige una voz propia en la política sanitaria, así como revindicar la enfermedad y convertir la ciencia en la experiencia del paciente y la política pública.

Para llevar a cabo esta iniciativa, Almia ha contado con el apoyo de diversas sociedades científica, como la Sociedad española de Oncología Médica (SEOM) y del Grupo Geicam de Investigación en Cáncer de Mama, entre otros. Asimismo, durante el evento han anunciado que el 10 de junio se celebrará el I Foro de Cáncer Metastásico, y que se realizará todos los años en la misma fecha.

El Día Mundial del Cáncer Metastásico pretende activar un mecanismo oficial para conocer la realidad clínica, social y humana

El Día Mundial del Cáncer Metastásico pretende aportar más visibilidad a la convivencia con estos tumores en estadios avanzados. “Hablar de cáncer metastásico no es solo hablar de tratamientos, es hablar de calidad de vida, de acceso a información rigurosa, de acompañamiento emocional, de impacto laboral y social, y, en definitiva, de dignidad”, ha señalado Pilar Fernández, presidenta de Almia y paciente de cáncer de mama metastásico.

Según Fernández, se está empezando a visibilizar la metástasis, al tiempo que es necesario que los pacientes “reciban información y formación para que puedan elegir cómo llevar su enfermedad”. Aun así, la realidad metastásica queda fuera del foco si no existe un registro preciso de pacientes. Los sistemas que documentan el cáncer carecen de especificidad sobre el debut metastásico y la progresión de la enfermedad, es decir, no se mide la carga real. Según Dr. Eduardo García-Toledano, del Consejo Asesor de Salud Pública de la Organización Mundial de la Salud (OMS), “al no existir datos precisos, la realidad metastásica desaparece del debate social y mediático. Sin visibilidad ni cifras exactas resulta imposible orientar recursos, dimensionar infraestructura o corregir inequidades territoriales”.

Mayor investigación, mayor precisión

En 2026, En España se estima que se diagnosticaran 30.1. 884 nuevos cánceres, de los cuales se prevé que unos 38.318 serán casos de tumores metastásicos. De estos, entre el 5% y el 6% presentarán metástasis desde el momento de su detección. Las estimaciones prevén un ascenso paulatino del número de casos en los próximos años. Aunque las cifras no son alentadoras, la ciencia continúa mejorando el diagnóstico y, sobre todo, el tratamiento.

Casi el 40% de la producción científica total se centra en la oncología, mientras que, en los últimos 10 años, el 60% de las presentaciones orales en la Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) son sobre la enfermedad metastásica. En los últimos años, se ha conseguidos grandes avances para controlar la enfermedad metastásica gracias a las campañas de detección precoz y a las herramientas tecnológicas que están ayudando a conocer cómo evoluciona el cáncer y poder así a desarrollar fármacos más específicos. Actualmente, “en un año y medio es posible crear nuevos fármacos, gracias al análisis de una gran cantidad de datos que procesa la tecnología cuántica. Este panorama quintuplica las posibilidades de supervivencia de los pacientes”, ha matizado el Dr. Pedro Pérez Segura, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Los datos sobre el cáncer no recogen la especificidad sobre el debut metastásico ni la progresión de la enfermedad

Por otro lado, con la aparición de los biomarcadores, los investigadores han podido profundizar en los tumores, dando paso a la medicina de precisión basada en el conocimiento del genoma humano. Asimismo, la disponibilidad de fármacos dirigidos permite tomar decisiones en el abordaje de la enfermedad metastásica mejorando el pronóstico del paciente, lo que supone una revolución en la medicina a nivel tratamiento y a nivel de diagnóstico. El Dr. Federico Rojo, jefe del Servicio de Anatomía Patológica de la Fundación Jiménez Díaz, ha comentado que “la efectividad de terapias para distintos subtipos de cáncer metastásico debe abrir ahora la puerta a reconsiderar la clasificación de los pacientes y la incorporación de estos tumores en algoritmos de diagnóstico y tratamiento cada vez más personalizados”.

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