El Pentágono se alista para varias semanas de operaciones terrestres en Irán, mientras millas de soldados y marines estadounidenses refuerzan el Medio Oriente. Así lo reveló The Washington Post, mientras fuentes anónimas del Gobierno de Donald Trump indican que las mismas no implicarían una invasión masiva. Se prevé incursiones con fuerzas especiales e infantería convencional, en caso de que el presidente opte por intensificar la guerra.
Funcionarios señalaron que, en el mes transcurrido, las discusiones dentro del Gobierno estadounidense han abordado la posible toma de la isla de Jarg. Este es un importante centro de exportación petrolera iraní en el Golfo. También mencionaron incursiones en zonas costeras cercanas al estrecho de Ormuz para localizar y destruir armas capaces de atacar al transporte marítimo comercial y militar.
Añadieron que, tras el inicio el 28 de febrero de los ataques de EEUU e Israel contra Irán, 13 soldados estadounidenses han muerto en combate. La cifra incluye seis en un accidente aéreo en Irak, seis en un ataque con drones contra el puerto de Shuaiba, en Kuwait, y uno en un ataque contra la base aérea Príncipe Sultán, en Arabia Saudí.
Heridos
Asimismo, más de 300 efectivos militares han resultado heridos por drones y misiles iraníes en ataques de represalia dirigidos contra instalaciones estadounidenses. Al menos siete países de Medio Oriente se han visto involucrados en estas acciones.
Según The Washington Post, encuestas recientes muestran una fuerte resistencia de la opinión pública en Estados Unidos al envío de tropas de combate a Irán.
Una encuesta AP-NORC muestra que el 62% se opone firmemente a tropas terrestres en Irán, solo el 12% las apoya, incluso entre republicanos (20% un favor). Este pulso complica las decisiones de Trump, quien aún prioriza bombardeos aéreos sin confirmar planes terrestres definitivos.
El conflicto ha elevado tensiones regionales, con impactos en mercados energéticos y llamados internacionales a la desescalada.





