Salvo por los autobuses personalizados de las selecciones que circulan desde comienzos de semana por la avenida central Unter den Linden, la última Copa del Mundo femenina que se disputará a finales de verano —a partir de 2030 se trasladará a finales de año— ha arrancado con discreción en la capital alemana.
Si Berlín mira más bien hacia las elecciones locales del 20 de septiembre, como demuestran los omnipresentes carteles de los candidatos, el lunes sufrió un pequeño seísmo a escala del baloncesto femenino: A’ja Wilson se dio de baja, igual que Kelsey Plum, por «motivos de salud».
Dos veces campeonas olímpicas y mundiales, Estados Unidos echará más de menos a la pívot que a la base: Wilson ha sido cuatro veces la mejor jugadora de la WNBA, además de MVP de los torneos olímpicos en 2021 y 2024 y del Mundial 2022. Simplemente está considerada la pívot más diferencial del mundo.
Wilson y Plum han sido reemplazadas por dos jugadoras que disputarán su primera gran competición internacional, Sonia Citron y Kiki Iriafen, de las cuales la primera ni siquiera ha debutado con la selección.
La renovación es importante es el Team USA: solo cinco jugadoras se mantienen con respecto al grupo que logró en París 2024 su octavo oro olímpico consecutivo.
Zhang Ziyu, muralla de 2,25 m
Junto a la veterana Breanna Stewart, que busca su cuarto título mundial, estarán los nuevos rostros de la WNBA, Caitlin Clark y Paige Bueckers, números 1 del draft de 2024 y 2025.
Las estadounidenses tienen talento de sobra, pero se enfrentarán a rivales con mucha hambre, liderados por varias jugadoras de la WNBA.
La Francia de Gabby Williams cuenta con ocho de ellas dos años después de haber hecho temblar en casa a Estados Unidos en la final olímpica (66-67), aunque sigue sin lograr imponerse en Europa.
Las reinas del Viejo Continente son las belgas que, apoyadas en el inmenso talento de Emma Meesseman y en su estabilidad, apuntan como mínimo a su primer podio mundial.
En casa, Alemania, campeona mundial en categoría masculina, también es ambiciosa, aunque la baja de Satou Sabally le supone un duro golpe.
Las australianas siguen siendo candidatas naturales al ‘Top 4’, mientras que España llega con ánimo de revancha tras haberse perdido la edición de 2022, al igual que China, con la muralla Zhang Ziyu (2,25 m), vigente subcampeona del mundo pero eliminada en la fase de grupos de los Juegos Olímpicos 2024.
Precisamente el gigante asiático será el primer rival de las campeonas estadounidenses.
– Formato:
Un total de 16 equipos se reparten en cuatro grupos de cuatro. El primero de cada grupo se clasifica para los cuartos de final, los segundos y terceros disputan una repesca para acceder a cuartos.
– Los grupos:
A: Alemania, España, Japón, Mali
B: Francia, Hungría, Corea del Sur, Nigeria
C: Bélgica, Turquía, Australia, Puerto Rico
D: Estados Unidos, China, Italia, República Checa
– Los diez últimos campeones:
2022: Estados Unidos
2018: Estados Unidos
2014: Estados Unidos
2010: Estados Unidos
2006: Australia
2002: Estados Unidos
1998: Estados Unidos
1994: Brasil
1990: Estados Unidos
1986: Estados Unidos
(03/09/2026)
