El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que Washington está dispuesto a ampliar sus operaciones militares en América Latina.
La declaración que reavivó el debate sobre el alcance de la presencia estadounidense en la región y las implicaciones para la soberanía de los países latinoamericanos.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista televisiva, días después de una operación militar estadounidense en Venezuela contra el grupo criminal Tren de Aragua.
Hegseth aseguró que Estados Unidos está preparado para ejecutar acciones similares en otros países cuando considere que existen amenazas vinculadas al crimen organizado transnacional.
“Estamos preparados para realizar más operaciones de este tipo”, afirmó el funcionario estadounidense.
Según el secretario de Defensa, la reciente intervención en territorio venezolano se realizó a solicitud de las autoridades de ese país y tuvo como objetivo combatir organizaciones criminales consideradas una amenaza para la seguridad regional.
“El gobierno venezolano invitó a las fuerzas estadounidenses a ingresar y ayudar a eliminar al fundador de la organización”, sostuvo Hegseth.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente actividad militar de Estados Unidos en América Latina.
En los últimos meses, Washington impulsó ejercicios conjuntos con fuerzas armadas de varios países de la región, además de operaciones coordinadas contra el narcotráfico y el crimen organizado.
El despliegue incluye maniobras navales del portaaviones USS Nimitz y ejercicios militares con al menos diez países latinoamericanos.
El Comando Sur estadounidense sostiene que estas actividades buscan fortalecer la cooperación regional y mejorar la capacidad de respuesta frente a amenazas comunes.
No obstante, diversos analistas y observadores internacionales expresaron preocupación por el incremento de la presencia militar estadounidense en el continente.
Algunos consideran que estas acciones representan una nueva etapa de intervencionismo bajo el argumento de la lucha contra el narcotráfico y las organizaciones criminales.
El debate también alcanzó a Bolivia. El exembajador Jaime Aparicio señaló recientemente que existe preocupación en Estados Unidos por la situación boliviana debido a que la seguridad, el narcotráfico y el crimen organizado se encuentran entre las principales prioridades de la actual administración estadounidense. “Hay preocupación en los EE.UU. por lo que sucede en Bolivia”, afirmó.
Mientras tanto, las declaraciones de Hegseth alimentan la discusión regional sobre los límites de la cooperación militar internacional y el papel que Estados Unidos busca desempeñar en América Latina en el marco de su estrategia de seguridad hemisférica.
