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el 67,7% de los pacientes abandona la medicación el primer año

Redacción
El 67,7% de las personas que han sufrido un infarto abandona la medicación durante el primer año. Con el objetivo de mejorar la adherencia terapéutica y resolver posibles dudas tras el alta hospitalaria, Daiichi Sankyo, con el aval de la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA) y de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), ha puesto en marcha el proyecto EVA Bridge.

Esta iniciativa busca reforzar la coordinación asistencial entre cardiología y atención primaria para mejorar la calidad de la atención y el seguimiento de los pacientes con enfermedad vascular aterosclerótica (EVA) tras un síndrome coronario agudo (SCA).

El proyecto contempla un acompañamiento intensivo de 12 a 15 meses para reforzar la adherencia terapéutica, resolver dudas y reducir eventos cardiovasculares, reingresos y complicaciones

El programa propone un nuevo modelo de flujo asistencial de referencia para mejorar la transición del paciente desde el hospital hacia el centro de salud. Su objetivo es optimizar la identificación, el seguimiento y el manejo integral del paciente, además de garantizar la adherencia, con el fin de reducir potenciales eventos cardiovasculares, reingresos y complicaciones.

Un marco común de actuación

El proyecto plantea un marco común de actuación coordinado por los servicios de cardiología de los hospitales. También involucra a atención primaria, enfermería, rehabilitación cardiaca, nutrición y otras figuras clave del proceso asistencial.

Este flujo pretende facilitar la toma de decisiones, optimizar las intervenciones y reducir la variabilidad en la práctica clínica. Además, sitúa al paciente en el eje de un proceso asistencial más claro, integrado y eficiente. Su implementación pretende consolidar una práctica asistencial basada en la colaboración, la estandarización de procesos y la evaluación continua de resultados.

El modelo coordina cardiología, atención primaria, enfermería, rehabilitación cardiaca y nutrición

El nuevo modelo ha sido trabajado y consensuado con ocho centros hospitalarios españoles. Entre ellos se encuentran el Hospital Universitario de Bellvitge, coordinador del programa y cuya experiencia se ha tomado como referencia; el Hospital Universitario de Cruces; el Hospital Universitario de Son Llàtzer; el Hospital Universitario de La Candelaria; el Hospital General de Valencia; el Hospital de Ferrol; el Hospital Costa del Sol; y el Hospital Universitario de Fuenlabrada.

La iniciativa contempla, además, la incorporación de soluciones digitales y herramientas de apoyo a la decisión clínica que faciliten el seguimiento de los pacientes y la comunicación entre profesionales. EVA Bridge pone también el foco en la educación y el empoderamiento del paciente para favorecer una participación más activa en el cuidado de su salud, una mejor adherencia y una mejor experiencia asistencial.

En España, las enfermedades cardiovasculares constituyen una de las principales causas de morbimortalidad. En este contexto, el colesterol desempeña un papel clave, ya que es responsable de aproximadamente el 60% de las enfermedades cardiovasculares y uno de los principales factores causales de la EVA.

El 73% de los pacientes con riesgo cardiovascular elevado no alcanza los objetivos de colesterol LDL

Sin embargo, su control continúa siendo un reto. Según datos en vida real, el 73% de los pacientes con riesgo cardiovascular elevado no alcanza los objetivos de colesterol LDL recomendados por las guías europeas de práctica clínica. Esta situación está vinculada a la infrautilización de estrategias de intensificación, la inercia terapéutica y la falta de adherencia.

Un seguimiento de 12 a 15 meses para mejorar la adherencia tras el infarto

A diferencia de los seguimientos convencionales, EVA Bridge despliega un cronograma de 12 a 15 meses de acompañamiento intensivo, dividido en fases que permiten avanzar de forma ordenada. El objetivo es garantizar que los equipos de cardiología y atención primaria implicados comparten una misma visión clínica y organizativa.

La fase de hospitalización y preparación al alta se centra en garantizar que el paciente reciba toda la información necesaria y una hoja de ruta personalizada antes de dejar el hospital. En la fase post-alta inmediata, el seguimiento se intensifica durante los primeros 15 días mediante visitas presenciales y llamadas telefónicas proactivas.

El objetivo es garantizar la adherencia a los tratamientos y resolver posibles dudas, ya que el 67,7% de personas que han sufrido un infarto abandona la medicación en el primer año. De hecho, mejorar solo en un 10% la adherencia terapéutica permitiría evitar 8.700 muertes y ahorrar más de 75 millones de euros al sistema sanitario.

Mejorar un 10% la adherencia terapéutica permitiría evitar 8.700 muertes y ahorrar más de 75 millones de euros

Una vez superada la fase más crítica, se inicia la de instauración y mantenimiento, que abarca de los dos a los seis meses posteriores al alta. Durante esta etapa, el paciente recibe un seguimiento más regular y personalizado, con ajustes en su tratamiento según la evolución clínica.

Las consultas periódicas, tanto con enfermería como con cardiología, permiten monitorizar parámetros clave, como los niveles de colesterol LDL, y reforzar la educación sobre hábitos saludables para prevenir recaídas y reforzar la autonomía.

Finalmente, en la fase de continuidad de cuidados crónicos, que comienza a partir del año postinfarto, el paciente continúa siendo supervisado a intervalos más amplios. El objetivo es asegurar que su estado clínico se mantenga estable y prevenir nuevas complicaciones, con el apoyo continuo de atención primaria y otros profesionales sanitarios.

El presidente de SECA, Víctor Reyes Alcázar, ha asegurado que «iniciativas como EVA Bridge reflejan que la calidad asistencial se construye a través de modelos organizativos bien definidos, apoyados en herramientas de evaluación, indicadores y toma de decisiones basadas en la evidencia».

«Desde la Sociedad Española de Calidad Asistencial consideramos clave avanzar hacia procesos estandarizados que pongan al paciente en el centro y reduzcan la variabilidad clínica, garantizando una atención más segura y eficiente», ha añadido.

El proyecto busca mejorar la transición del paciente desde el hospital hacia el centro de salud

En esta misma línea, José Soto, presidente de Sedisa, ha declarado que «desde Sedisa valoramos iniciativas como EVA Bridge porque demuestran que la transformación del sistema sanitario pasa, inevitablemente, por una mejor organización y gestión de los procesos asistenciales».

«Contar con modelos estructurados que eliminen los silos entre niveles de atención y que apuesten por la digitalización como herramienta de coordinación es exactamente lo que necesitamos para avanzar hacia un sistema más eficiente y sostenible», ha destacado.

Por su parte, Raquel Coca, head de Especialidades de Daiichi Sankyo España, ha subrayado el valor de la colaboración para impulsar iniciativas de mejora asistencial en el ámbito cardiovascular. «El proyecto EVA Bridge pone de manifiesto que la coordinación efectiva entre los profesionales sanitarios de cardiología, atención primaria y enfermería permiten ofrecer respuestas más ágiles, homogéneas y centradas en las necesidades de los pacientes, contribuyendo de forma significativa a la mejora de los resultados en salud», ha señalado.

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