Redacción
El 86% de los españoles está abierto a que la inteligencia artificial se integre en el cuidado de su salud, pero el 47% de los españoles prefiere que cualquier recomendación generada por inteligencia artificial sea revisada y ajustada por un médico antes de aplicarse. Así lo refleja el Stada Health Report 2026, un estudio realizado a 20.000 personas de 20 países europeos por parte de Stada.
Este informe pone de manifiesto que esta herramienta ha dejado de percibirse como una tecnología de futuro para convertirse en una herramienta habitual en consulta. De hecho, el 55% de la población europea ya la utiliza con este fin y el 82% aceptaría que desempeñara un papel en su atención sanitaria.
No obstante, el estudio muestra que los ciudadanos no conciben la IA como un sustituto de los profesionales sanitarios. Así el 90% de los españoles (77% de los europeos) continúa considerando a su médico de atención primaria como su principal referencia y el 68% (57% europeos) valora como tal a su farmacéutico.
El 90% de los españoles continúa considerando a su médico de atención primaria como su principal referencia
«El debate sobre pacientes cada vez más empoderados y capaces de tomar decisiones sobre su propia salud está cobrando impulso, y la IA está acelerando esta transformación a un ritmo sin precedentes«, ha explicado Peter Goldschmidt, CEO de Stada.
Además, ha agregado que «los europeos ya no son simplemente pacientes que esperan su turno. Son pacientes activos que combinan la iniciativa personal, las herramientas digitales y el asesoramiento profesional para dar forma a una nueva manera de gestionar su salud. Todo el sector sanitario tendrá que adaptarse a estos cambios y actuar en consecuencia«.
Por su parte, Mar Fábregas, Head of Iberia y directora general de Stada en España, ha señalado que «España refleja una realidad que probablemente marcará la evolución de los sistemas sanitarios en los próximos años, con ciudadanos cada vez más implicados en el cuidado de su salud, abiertos a incorporar herramientas como la inteligencia artificial, pero sin renunciar al acompañamiento y criterio de los profesionales sanitarios. Nuestro reto como sector es impulsar una innovación que mejore la experiencia de los pacientes y contribuye a reforzar la sostenibilidad del sistema sanitario».
Las listas de espera son la principal preocupación sanitaria
Más allá del papel de la inteligencia artificial, el informe refleja que la satisfacción con los sistemas sanitarios europeos permanece estable. En España, el 62% de los ciudadanos se declara satisfecho con el sistema sanitario público y ocho de cada diez consideran que se sitúa por encima de la media europea.
La principal preocupación sanitaria de los españoles continúa siendo la falta de profesionales y las listas de espera. El 78% de los participantes identifica este problema como el mayor reto del sistema sanitario, por encima del envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas o la salud mental.
El 78% de los españoles identifica las largas listas de espera como el mayor reto del sistema sanitario
Además, el 67% considera que la principal medida para reducir los tiempos de espera pasa por incrementar el número de profesionales sanitarios, mientras que el 49% priorizaría reforzar el acceso a la atención primaria.
El estudio también evidencia una ciudadanía cada vez más implicada en el autocuidado. El 75% de los españoles considera que tiene el control sobre su propia salud, el 94% recurre a la automedicación para tratar problemas leves y el 85% utiliza herramientas como pulseras de actividad o dispositivos de medición domésticos para monitorizar distintos parámetros de salud. Asimismo, un 34% destinaría una inversión adicional a revisiones médicas y programas de prevención.
El informe concluye que la aceptación de la inteligencia artificial no implica una pérdida de protagonismo de los profesionales sanitarios. Al contrario, los ciudadanos consideran que médicos y farmacéuticos seguirán desempeñando un papel esencial en la atención sanitaria y sitúan el valor añadido de la IA en tareas administrativas y de seguimiento, como la gestión de citas, la elaboración de notas clínicas o el control de enfermedades crónicas.
«No es una solución temporal para aliviar la presión de un sistema sanitario sobrecargado: se está convirtiendo en el nuevo modelo de atención», ha declarado Peter Goldschmidt
En este sentido, el 38% de los europeos expresa su preocupación por la posible reducción del contacto humano derivada del uso de la inteligencia artificial y el 35% teme que pueda deteriorarse la comunicación con los profesionales sanitarios. Por ello, el 51% considera que los profesionales deberían ampliar las consultas digitales y a distancia, mientras que solo un 17% cree que la IA reducirá su relevancia en el sistema sanitario.
