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El ‘boom’ de la cirugía robótica contrasta con la falta de un registro nacional

Juan León García
La falta de un registro nacional de cirugía robótica en España amenaza el acceso que puedan tener los pacientes en nuestro país a plataformas que, coinciden los especialistas, han cambiado la forma de intervenir y avanzar hacia una cirugía mínimamente invasiva. Varios profesionales, desde cirujanos a urólogos y traumatólogos, se han dado cita este miércoles en el auditorio de la Fundación Ortega-Marañón (FOM) en Madrid.

Sumada esta necesidad, los expertos reunidos con motivo del IV Foro Tecnología, Salud y Sociedad organizado la Cátedra Fenin ‘Tecnología y Salud’, centrado en esta edición en la cirugía robótica, a la que se ha dedicado un informe para analizar su situación y los desafíos existentes en nuestro país.

Como ha señalado Miriam Toca, coordinadora del Grupo de Robótica de Fenin, “la cirugía robótica está experimentando un crecimiento progresivo en últimos años, pero no se está haciendo de forma equitativa. Existen diferencias en el acceso y el uso” según el territorio, ha apuntado. Todo ello “pone de manifiesto que no solo estamos ante una expansión tecnológica, sino ante la necesidad de avanzar hacia modelos más organizados y evaluables”.

Dr. José M. Balibrea (Germans Trias i Pujol): “Un robot que no se usa es la inversión más nefasta que se puede hacer a nivel organizativo”

De lo que no cabe duda, ha advertido el Dr. José M. Balibrea, jefe de servicio de Cirugía General y Digestiva del Hospital Germans Trias i Pujol (Badalona), es de que “un robot que no se usa es la inversión más nefasta que se puede hacer a nivel organizativo”. Su colega, el Dr. Nicolás Moreno, jefe de Servicio de Cirugía Torácica del Hospital Universitario Ramón y Cajal (Madrid), ha agregado que el uso de plataformas robóticas solo podrá ser eficiente si absorbe a un volumen adecuado de pacientes. “Si no, no vamos a poder medirnos ni ubicarnos”, ha precisado, ya que también influye en esta ecuación el tamaño del hospital para valorar si debe contar con un sistema robótico o este es prescindible.

Por esto, han insistido los especialistas, será vital elaborar un registro nacional que permita optimizar los flujos y los pacientes que más necesitan la cirugía robótica. La inequidad que provoca es, en palabras del Dr. Víctor Díez Nicolás, jefe de Servicio de Urología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, “inaceptable”. Ha hecho referencia al modelo instaurado en el Reino Unido, donde “han tenido claro este punto desde hace mucho tiempo, con programas centralizados. En España no tenemos esa cultura: no se deriva a un paciente u otro a la misma ciudad”.

El uso de más y mejores datos permitirá avanzar hacia la equidad en el uso y acceso a las plataformas robóticas, opinan los facultativos

A tenor de lo que ha refrendado el Dr. David Noriega, jefe de Servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, el problema está bien ubicado: “Me da mucha pena ver que hay muchos robots parados en hospitales en los pasillos”, y más en un momento en el que lo económico ya no es el principal problema respecto a la disponibilidad de estas plataformas robóticas. El reto está, ha asegurado, en los datos. “Con ellos puede romper las barreras que tenías inicialmente”, ha defendido.

Es más, ese elemento será el que “va a cambiar el futuro, para un fin: la equidad”. Objetivo que, en la ciudad donde ejerce, está claro que no se cumple. “Nuestro robot echa humo. Pero la mitad de la ciudad puede venir, y la otra mitad, no. Debemos buscar la equidad”, ha insistido. Y para lograrla, hay que demostrar el uso de estas plataformas “con datos y registros”.

Formación y gestión

El uso de esta tecnología, que en palabras del profesor Fernando Bandrés, presidente de la Fundación Fenin, “representa una tecnología con potencial para mejorar determinados resultados clínicos y organizativos, especialmente en contextos de mayor complejidad”, mide su valor en función “de su integración en modelos asistenciales adecuados”.

Como parte de ese proceso, la adecuada capacitación de los profesionales adquiere una dimensión prioritaria, para lo que instrumentos como la Cátedra Fenin de Tecnología y Salud son, para Lucía Sala, directora general de la Fundación Ortega-Marañón, una herramienta “excepcional para impulsar la innovación” en el Sistema Nacional de Salud (SNS) “desde la perspectiva de los pacientes y de los profesionales sanitarios”.

Así, al respecto, para las nuevas generaciones de profesionales sanitarios la curva de aprendizaje de los sistemas robóticos es mucho más sencilla. Manejan con mayor habilidad primero un robot quirúrgico que un aparato de laparoscopia, por ejemplo. La Dra. Berta Díaz-Feijoo, jefa de Servicio de Ginecología del Hospital Clínic de Barcelona, ha relatado que sus estudiantes de sexto de medicina “se sentaron en la consola para hacer una simulación y algunos lo consiguieron en un minuto”.

Desde las gerencias reconocen el valor que aporta la cirugía robótica sin dejar de lado el coste que supone y que debe estar muy justificada en hospitales pequeños y medianos

El informe elaborado por el equipo multidisciplinar también apunta a que el valor en cirugía robótica dependerá de los equipos y la organización asistencial. Desde la visión de los gerentes, sin embargo, la robótica tiene un coste considerable que no en todos los casos se justifica. Carlos Mingo, director gerente del Hospital Universitario Ramón y Cajal (Madrid), ha apuntado que estas plataformas “siendo necesarias” son muy específicas en cada hospital. “No nos olvidemos”, ha avisado, “de los pequeños hospitales que también necesitan tener robótica y profesionales ligados al hospital, sin que se pierda talento”.

Por su parte, José Antonio Arranz, director gerente del Hospital Clínico de Valladolid, ha valorado que la cirugía robótica supone “una nueva manera de entender los procesos” y a eso se añade un “cambio de cultura en la manera de atender a los pacientes”. En este sentido, ha abogado por “trabajar metodologías” para que las estrategias implantadas se mantengan y sean lo más eficientes posible.

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