Luis de Haro. Director general de iSanidad
Hay una forma de liderazgo que no necesita de la presencia diaria para hacerse notar. A veces encontramos a un líder que conecta, que unifica el bien de la empresa con el de las personas. Se percibe en el orden de las empresas y las instituciones, en la serenidad de los equipos y en la coherencia de los mensajes que trascienden los muros de los hospitales. Durante estos años al frente de la Dirección General de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, he sido testigo de una gestión que ha sabido maridar, con una finura exquisita, el rigor del estratega con la calidez del humanista.
Un líder que conecta es aquel que trasciende la simple gestión de tareas para enfocarse en la calidad de los vínculos humanos
Observar la trayectoria de quien ha estado al frente de la Orden ha sido como asistir a una lección de un constructor de puentes. Ha logrado conectar la modernidad que exige el sector sanitario con el alma que define a la Orden, una casa que también es mía. Pero más allá de los logros operativos y de la transformación que deja como legado, lo que realmente permanece es la impronta de un estilo que se siente incluso en la distancia; la de quien sabe que dirigir es, por encima de todo, una forma de servicio.
Para quienes hemos seguido su labor de perfil, no directamente, su liderazgo ha sido un referente de autoridad y templanza. En tiempos de incertidumbre para la gestión sanitaria, su visión ha recordado al sector que la eficiencia solo es plena cuando sirve para dignificar la vida. Esa capacidad de gestionar con el corazón en la misión y la mente en el dato es lo que marca la diferencia entre un gestor de paso y un referente. Sin embargo, el agradecimiento que hoy nace tiene un matiz que va más allá de lo institucional. Es el reconocimiento a la cortesía, a la integridad y a esa amistad generosa que se ofrece con naturalidad, sin importar la jerarquía ni el cargo. Es un privilegio haber sido testigo de un compromiso tan sólido, donde la elegancia en las formas siempre ha sido el reflejo de una profunda calidad humana.
Hemos visto que la eficiencia solo es plena cuando sirve para dignificar la vida y las organizaciones
Al mirar hacia el futuro, el camino está iluminado por un estilo inspirador que será una buena guía para su sucesor si la quiere utilizar. Se marcha habiendo demostrado que se puede alcanzar la excelencia en la alta dirección sin perder la humildad ni la sonrisa. Es una gran suerte que se haya cruzado en mi camino Juan José Afonso, un líder que conecta.

