El papa León XIV arribó el domingo a Argentina para iniciar la primera visita de un pontífice en 39 años a este país, luego de su paso por Uruguay y previo a su viaje a Perú, último punto de su gira sudamericana.
El presidente Javier Milei y su hermana Karina, secretaria general de la Presidencia, ambos vestidos de negro, recibieron al papa al pie de la escalerilla del avión.
León XIV aterrizó a las 16.35 (19H35 GMT) en el aeropuerto de Buenos Aires. Permanecerá hasta el miércoles en Argentina, donde oficiará tres misas multitudinarias, visitará un hogar para personas con discapacidad, una cárcel y el santuario de Luján, el principal de peregrinación católica.
Es la segunda etapa de su gira sudamericana, donde se reunirá con el presidente libertario Javier Milei, cuyas duras medidas de austeridad suscitan críticas de la Iglesia.
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Se espera que el líder de los 1.400 millones de católicos del mundo se pronuncie en defensa de los pobres y los más vulnerables, en medio de las tensiones que existen en Argentina debido al alto costo social que ha tenido la «motosierra» de Milei en servicios públicos esenciales.
Apenas tres semanas después de someterse a una operación por un cáncer de pulmón, el pontífice realiza una ambiciosa gira de 12 días por el continente donde fue misionero durante casi dos décadas.
Tras tres días en Uruguay, el país más laico de la región, donde condenó la violencia del narcotráfico y pidió poner fin a la pobreza infantil, León XIV se dirige a Argentina en la primera visita de un papa al país en 39 años.
Con su viaje busca reavivar la fe en un país donde la decisión de su predecesor, Francisco, de no volver a su tierra natal durante su pontificado dejó un sentimiento de decepción.
