La Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) inició un cambio en su modelo operativo con el objetivo de convertir su red de plantas industriales en centros de servicios para los productores, dejando atrás un esquema basado principalmente en la intervención estatal en los mercados.
El gerente general de la estatal, Sergio Siles Sánchez, informó que la nueva administración busca que la infraestructura instalada por EMAPA funcione como una plataforma para fortalecer la producción nacional, especialmente de los micro y pequeños productores, mediante servicios de acopio, maquila y transformación de alimentos.
«Queremos que nuestras instalaciones sean usadas por los productores. No hablo de los medianos y grandes, hablo principalmente de los micro y pequeños productores, brindándoles servicios de acopio, maquila y transformación», afirmó.
Según Siles, este modelo ya comenzó a implementarse en la planta procesadora de soya de San Julián, en Santa Cruz, donde los productores utilizan la infraestructura para procesar su producción. Similar situación ocurre con el complejo arrocero del Beni, que ya inició la prestación de servicios a sus primeros beneficiarios.
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Infraestructura en distintas etapas
Emapa administra actualmente 22 plantas industriales en el país. De ese total, siete cuentan con acta de entrega definitiva, nueve permanecen en fase de ejecución y seis operan plenamente. A esta infraestructura se suma la Planta de Quinua de Patacamaya, administrada por la empresa mediante un convenio de transferencia con el Gobierno Autónomo Municipal de ese municipio.
La apuesta, según la estatal, es mejorar el aprovechamiento de estas inversiones públicas y convertirlas en un instrumento para incrementar el valor agregado de la producción agropecuaria nacional.
Reestructuración comercial
El gerente también anunció una reestructuración de la red comercial de EMAPA con el propósito de mejorar su eficiencia operativa y fortalecer el control interno.
Entre las medidas adoptadas figuran la implementación de nuevos sistemas para el control de inventarios, orientados a reducir irregularidades, así como la incorporación de pagos mediante códigos QR en las tiendas y puntos móviles de comercialización para agilizar la atención al público.
Fin al modelo de subsidio comercial
Uno de los cambios centrales anunciados por la nueva administración es el abandono del esquema que, según Siles, consistía en comprar productos por encima del precio de mercado y venderlos posteriormente por debajo de su costo.
El ejecutivo sostuvo que esa política generaba pérdidas para la empresa y distorsiones en el mercado, además de afectar la competencia con los productores privados.
En su lugar, EMAPA impulsará un modelo enfocado en la prestación de servicios a los productores y en mecanismos de apoyo que sean financieramente sostenibles, con el objetivo de preservar el equilibrio económico de la empresa sin dejar de contribuir a la seguridad alimentaria.
Con esta reorientación, la estatal busca evolucionar de un rol centrado en la comercialización subsidiada hacia una empresa de servicios para el sector productivo, aprovechando la infraestructura industrial construida en los últimos años y promoviendo una mayor participación de los pequeños productores en las cadenas de valor agroalimentarias.
