Estructura accionaria y financiamiento de Ferroviaria Oriental: los hechos detrás del caso

Ante las recientes publicaciones difundidas recientemente por el medio El País relacionadas con la Empresa Ferroviaria Oriental S.A. (FOSA) y con el empresario Carlos Gill Ramírez, su actual presidente del directorio, la empresa, contactada por este medio, realizó una serie de precisiones y desmentidos.

En primer lugar, menciona que las notas publicadas por dicho medio contienen “interpretaciones incompletas, omisiones relevantes y afirmaciones que inducen a error sobre la estructura accionaria de la empresa, el funcionamiento del mercado de valores y la situación judicial mencionada”.

La estructura accionaria

Ferroviaria Oriental S.A. cuenta con una estructura accionaria clara y plenamente registrada en Bolivia. La participación accionaria está conformada de la siguiente manera: Trenes Continentales S.A.: 50,00 %; Fondo de Capitalización Colectiva (FCC), administrado por la Gestora Pública de la Seguridad Social de Largo Plazo: 49,91 % y otros accionistas minoritarios: 0,09 %.

El Fondo de Capitalización Colectiva (FCC) es un patrimonio autónomo creado durante el proceso de capitalización hace décadas y administrado mediante fideicomiso irrevocable, cuyos beneficiarios son los ciudadanos bolivianos. Este fondo recibe dividendos que son destinados al financiamiento de la Renta Dignidad, conforme establece la normativa vigente.

En consecuencia, dice la ferroviaria, cualquier afirmación que sugiera que el control de la empresa se ejerce sin participación del Estado o de los fondos de los ciudadanos bolivianos resulta incorrecta.

El proceso judicial en Chile

El medio El País, hace mención en sus notas a un proceso judicial en Chile que afectaría la estructura accionaria de la ferroviaria y el control de la empresa por parte del inversionista extranjero que es Trenes Continentales S.A.

Dicho proceso judicial se origina en una controversia entre el grupo chileno CB y la empresa ferroviaria estadounidense Genesee & Wyoming Inc. (G&W), relacionada con la venta de acciones realizada en el año 2000 dentro de una cadena societaria vinculada indirectamente con la Empresa Ferroviaria Oriental S.A. Este proceso llegó incluso a un remate judicial, que fue anulado por la justicia chilena.

En ese sentido, la ferroviaria aclara que, el proceso judicial se refiere únicamente a acciones de sociedades ubicadas en niveles previos de la cadena societaria y no directamente a acciones de Ferroviaria Oriental S.A. La participación accionaria involucrada representa aproximadamente un 13 % indirecto del total de la empresa ferroviaria boliviana, por lo que la controversia se circunscribe a ese ámbito específico dentro de la estructura corporativa.

Las publicaciones de El País omiten un elemento fundamental, dice la ferroviaria: el proceso judicial mencionado en Chile no involucra acciones de Ferroviaria Oriental S.A., sino acciones de una sociedad extranjera ubicada en un nivel previo dentro de una cadena societaria.

Las acciones mencionadas en dicho proceso representan aproximadamente el 13 % indirecto del paquete accionario total de Ferroviaria Oriental, que están dentro del paquete accionario de Trenes Continentales.

Por tanto, no corresponde al 50 % del capital accionario de la empresa, como sugiere la interpretación del medio; no afecta la estructura accionaria principal de la compañía; no altera la propiedad del 49,91 % perteneciente al Fondo de Capitalización Colectiva y tampoco compromete la continuidad de las operaciones de la empresa.

Asimismo, reitera la empresa, Carlos Gill no es parte de ese proceso judicial, ni tiene relación directa con la controversia financiera histórica entre terceros que se menciona en la nota.

Sobre el financiamiento a través del mercado de valores

 Las notas de El País, según explica la empresa, también generan confusión respecto al financiamiento de la empresa mediante bonos.

Es importante aclarar, dice ella, que las emisiones de bonos realizadas por Ferroviaria Oriental son operaciones normales y ampliamente reguladas dentro del mercado de valores boliviano, supervisadas por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), la Bolsa Boliviana de Valores y las calificadoras de riesgo.

Estas emisiones tienen un objetivo claro: financiar inversiones en infraestructura, ampliación de capacidad logística y modernización del sistema ferroviario, y no pueden utilizarse para el pago de dividendos, tal como establece la normativa del mercado de valores.

Desde 2013 hasta la fecha: Ferroviaria Oriental realizó 10 emisiones de bonos por un total de 86 millones de dólares; 47 millones de dólares ya fueron pagados, incluso con pagos anticipados y las emisiones vigentes se encuentran totalmente al día en sus obligaciones.

La empresa nunca ha incumplido sus compromisos financieros, manteniendo una de las mejores calificaciones de riesgo del mercado corporativo boliviano.

Inversiones y crecimiento del sistema ferroviario

 Desde el inicio de la concesión en 1996 hasta diciembre de 2025, Ferroviaria Oriental ha realizado inversiones acumuladas por 306,7 millones de dólares, cifra que representa más de siete veces el compromiso original asumido con el Estado boliviano.

Entre los principales avances destacan: Construcción de 12 nuevos puentes ferroviarios; incremento de la capacidad portante de la vía de 14 a 18 toneladas por eje; incorporación de 12 locomotoras modernas y más de 700 vagones; desarrollo de infraestructura logística conectada con la Hidrovía Paraguay-Paraná y récord histórico de transporte en 2018 con 2,35 millones de toneladas de carga anual.

Actualmente la empresa cuenta con 35 locomotoras y aproximadamente 1.700 vagones, lo que ha permitido ampliar significativamente la capacidad logística del país.

Beneficio directo para los ciudadanos bolivianos

 Desde 1996 hasta la fecha, Ferroviaria Oriental ha distribuido 134 millones de dólares en dividendos.

De ese total: 67 millones de dólares correspondieron al Fondo de Capitalización Colectiva, recursos que han sido destinados al financiamiento de la Renta Dignidad para los adultos mayores.

Estos resultados reflejan el impacto positivo de la empresa en el sistema previsional y en la economía nacional.

 

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