El gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez alerto este lunes en conferencia de prensa que los bloqueos derivados de conflictos sociales ahondan la pobreza en el país y reportó pérdidas acumuladas superiores a $us 2.500 millones.
Según el ejecutivo, las medidas de presión no solo afectan al Gobierno, sino principalmente a la población, al restringir la actividad productiva, comercial y de servicios, limitar la libre transitabilidad y encarecer el costo de vida de las familias bolivianas.
“Hoy somos un país más pobre que hace dos meses. Hay unidades productivas, comerciales y de servicios que no están operando con normalidad, no están generando empleo, no están vendiendo ni invirtiendo como deberían”, afirmó.
Rodríguez señaló que las consecuencias de los bloqueos trascienden las pérdidas inmediatas y tendrán efectos prolongados sobre la economía nacional. Entre ellos mencionó el incremento de los precios de los alimentos, el deterioro de las cadenas de suministro, la pérdida de mercados de exportación y el endeudamiento de miles de productores que dependen de créditos para mantener sus operaciones.
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Pobreza
El gerente del IBCE recordó que la Cámara Nacional de Industrias estimó que el impacto económico de los bloqueos podría representar una afectación superior al 2% del Producto Interno Bruto (PIB). Mientras que las pérdidas acumuladas ya superarían los $us 2.500 millones.
Asimismo, alertó que las pequeñas unidades productivas, especialmente en ciudades como El Alto, enfrentan riesgos de cierre definitivo debido a la imposibilidad de comercializar su producción y cumplir sus obligaciones financieras.
Rodríguez también destacó que la afectación alcanza al comercio exterior. Las exportaciones enfrentan retrasos y riesgos de incumplimiento de contratos, mientras que las importaciones de insumos, repuestos y maquinaria sufren interrupciones que limitan la capacidad productiva de diversos sectores económicos.
Dato
Frente a este panorama, planteó la necesidad de implementar medidas de emergencia orientadas a mitigar el impacto económico. Entre ellas la reprogramación de deudas, alivios tributarios, mecanismos de liquidez para las empresas y fondos de protección al empleo. Así como programas de apoyo a los sectores más vulnerables para estimular la demanda interna.
“El país crecerá menos o incluso podría decrecer, y cuando la economía se reduce mientras la población sigue aumentando, el resultado es más pobreza”, sostuvo.
“Los daños macroeconómicos son enormes, pero en muchos casos los efectos sobre pequeños productores, trabajadores y emprendedores pueden ser irreparables”, concluyó.
Finalmente, el representante del IBCE señaló que la recuperación dependerá de dos factores fundamentales: evitar nuevos bloqueos que deterioren aún más la confianza y las expectativas económicas. Y aplicar políticas públicas que permitan reactivar la producción, preservar el empleo y recuperar el consumo de los hogares.
