«Lo decepcionante es que no obtuvimos ninguna respuesta a nuestras demandas específicas», lamentó Debbie Hewitt, presidenta de la Federación Inglesa y vicepresidenta de la FIFA, a la salida de este consejo ante algunos periodistas.
Infantino presidió este jueves el primer consejo del organismo mundial desde el escándalo que casi le costó el puesto a finales del verano, unas semanas después de haber abandonado bajo presión su proyecto secreto de abrir el Mundial a inversores privados.
La revelación de este proyecto desencadenó una oleada de críticas sin precedentes, y la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática piden desde entonces su marcha.
Este jueves era, por tanto, el momento de dar explicaciones ante algunos de los 37 miembros de este consejo opuestos al proyecto.
Hewitt aseguró, sin embargo, que Infantino mostró «cierto arrepentimiento» durante este consejo.
«Lo único por lo que realmente se disculpó fue por no haber sometido la cuestión al consejo», explicó.
Pero cuando le preguntó a Infantino por qué no había respuestas a las preguntas del consejo, el presidente le pidió «que presentara esas preguntas por escrito».
«Creo que este hombre tiene que responder a estas preguntas y, si no lo hace ahora, no está capacitado para ser presidente de la FIFA», insistió.
«Hicimos muchas preguntas críticas, y desde mi punto de vista no hubo respuestas satisfactorias», lamentó también el presidente de la Federación Alemana, Bernd Neuendorf.
«Como dije, se ha perdido la confianza en él. Ahora deben ser nuevas personas las que elaboran nuevas ideas y hay que determinar cómo volver a poner esta organización, que es extremadamente importante para el fútbol mundial, sobre bases serias», desarrolló.
Pero este punto de vista no es compartido por todos los miembros del consejo.
El presidente de la Federación Mauritana, Ahmed Yahya, demostró que el proyecto de Infantino tenía como objetivo «el interés del fútbol».
«Es el camino, el método, lo que ha fallado», añadió.
(15/10/2026)
