Anuario iSanidad 2025
Dra. Manuela García Romero, consellera de Salud de las Illes Balears
La pandemia de covid-19, los efectos devastadores del cambio climático y los conflictos bélicos en curso están afectando mentalmente a nuestra sociedad. Antes de la pandemia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimaba que casi 1.000 millones de personas ya sufrían algún trastorno mental diagnosticable, y que las que padecían trastornos mentales graves morían entre 10 y 20 años antes que la población general.
Desde entonces, la pandemia ha afectado a la salud y al bienestar emocional de muchas más personas, acentuando las deficiencias de los sistemas sanitarios (que no estaban preparados a estas nuevas necesidades) e incrementando las desigualdades socioeconómicas.


Se calcula que la pandemia ha incrementado entre un 25 % y un 27 % la prevalencia de la depresión y la ansiedad a escala mundial. Ni España en general ni Baleares en particular son ajenos a este grave problema. Esta pospandemia de problemas relacionados con la salud mental, sumado a una reducción del estigma para hablar de ellos, ha incrementado notablemente la presión asistencial en los recursos existentes, haciendo patente la necesidad de adaptar los recursos a las necesidades de la población.


Los tratamientos psicológicos en el ámbito público siguen siendo poco accesibles. Están limitados por el número de profesionales y dispositivos; las dificultades para la consolidación de una oferta asistencial homogénea y equitativa en todo el territorio; y por la dificultad de conseguir un abordaje transversal de este tipo de problemas: no sólo de salud; es decir, biopsicosocial.
Se calcula que la pandemia ha incrementado entre un 25 % y un 27 % la prevalencia de la depresión y la ansiedad a escala mundial
Por todo ello era necesario un cambio de paradigma en la organización de la atención a la salud mental, planificando un nuevo modelo asistencial para afrontar de una manera más ágil y eficaz esta problemática que afecta a los ciudadanos. En Baleares, nos hemos propuesto organizarlo y llevarlo a cabo desde que llegamos al Govern de esta comunidad autónoma en julio de 2023.
Este cambio de modelo asistencial, tan reclamado desde hace años por profesionales, usuarios y familias, se engloba dentro del nuevo Plan Estratégico para el Bienestar Emocional y la Salud Mental de las Illes Balears 2025-30 que acabamos de presentar. Un plan en el que han trabajado de forma coordinada y transversal tres consellerias: Salud, Educación y Familias y Asuntos Sociales.
Una cooperación interinstitucional que ha involucrado a más de 2.000 profesionales por el bienestar emocional de nuestra población. Este cambio de modelo asistencial para la atención a la salud mental permitirá mejorar el acceso y optimizar los recursos, estructurando el tipo de atención en función de la gravedad y las necesidades clínicas de las personas.
Este cambio de modelo asistencial para la atención a la salud mental permitirá mejorar el acceso y optimizar los recursos
Tendrá un enfoque eminentemente comunitario, en el que la coordinación entre diferentes niveles asistenciales es clave para una adecuada continuidad de cuidados y una vivencia positiva de los profesionales sobre el trabajo que realizan. La atención primaria tiene un papel clave, dado que es el nivel asistencial más próximo a los ciudadanos, y dotarlo de las herramientas necesarias es la piedra angular que marcará el correcto funcionamiento del sistema.
Se trata de abordar en los centros de salud los trastornos más comunes, para poder destinar los dispositivos específicos de salud mental para las patologías y trastornos más graves. Ello hace necesario fortalecer la atención psicológica de los centros de salud, para lo cual acabamos de poner en marcha un programa piloto en la atención primaria con la incorporación de 16 nuevos profesionales, con lo que los centros de salud de las Islas Baleares han pasado de contar con nueve psicólogos a disponer de 25.
El objetivo es reforzar el primer nivel de atención psicológica, agilizando y mejorando el acceso a una prestación sanitaria que pasa a formar parte de una manera estructural de la cartera de servicios de atención primaria.
De estos nuevos profesionales, siete formarán parte de los equipos de los centros de salud de Ibiza, Formentera y Menorca por primera vez en la sanidad pública balear, con el fin de conseguir una equidad territorial en la asistencia en salud mental entre todas las islas de Baleares.
La atención primaria tiene un papel clave y dotarlo de las herramientas necesarias es la piedra angular que marcará el correcto funcionamiento del sistema
Junto con el nuevo modelo asistencial de salud mental se ha actualizado la cartera de servicios, tanto en el ámbito adulto como en el de la infancia y la adolescencia; ordenando la atención hospitalaria, ambulatoria y comunitaria en un sistema más homogéneo que facilite la accesibilidad y la respuesta asistencial.
La Dirección General de Salut Mental nace esta legislatura con un propósito de transversalidad, guiando las estrategias de las políticas públicas que en Baleares se planifiquen. El objetivo es establecer redes sanitarias interconectadas con familias y centros educativos —este es el segundo curso en el que habrá psicólogos educativos en los centros de secundaria de las Illes Balears, una medida pionera en todo el Estado que ha supuesto un cambio estructural en el acompañamiento emocional del alumnado—, recursos laborales y entidades del tercer sector que garanticen una red más robusta y, con ella, una respuesta más eficiente sin perder de vista la constante actualización de los medios para conseguirlo, como es el uso de la teleconsulta y otros recursos digitales.
Está demostrado que el consumo de sustancias tiene un impacto significativo en la salud mental de las personas, ya que agravan y desencadenan trastornos mentales como la depresión, la ansiedad y la psicosis, que generan una elevada discapacidad a la persona afectada y aumentan el riesgo de suicidio.
El objetivo es reforzar el primer nivel de atención psicológica, agilizando y mejorando el acceso a una prestación sanitaria que pasa a formar parte de una manera estructural de la cartera de servicios de atención primaria
Las adicciones son un trastorno mental que habitualmente coexiste con otro, lo que se conoce como patología dual. Esto empeora el pronóstico de ambos trastornos y hace necesarios recursos especialmente diseñados para una patología de gran complejidad.
Para un abordaje completo de las conductas adictivas se ha apostado por la elaboración del Plan Integral de Adicciones de las Islas Baleares para el periodo 2025-2032 (PIA-IB). El anterior databa del año 2011 y estaba claramente desactualizado respecto al tipo de patología actualmente atendida, que es más diversa, de más fácil acceso y está más instaurada en todas las capas sociales y de edad de la población. Por lo tanto, era necesario plantear una nueva estrategia para abordar las adicciones de una manera integral y coordinada durante los próximos ocho años.
Era necesario plantear una nueva estrategia para abordar las adicciones de una manera integral y coordinada durante los próximos ocho años
Junto con lo anterior, hemos implementado muchas acciones puntuales que vienen a reforzar esta área de atención, pero me limitaré a mencionar una: la contratación de un psiquiatra a tiempo completo para la Unidad de Conductas Adictivas para Jóvenes (UCA Jove).
Se encuentra por primera vez en unas instalaciones exclusivas, reformadas y adaptadas para la atención de este tipo de pacientes, a las que se puede acudir sin necesidad de ser derivado por un profesional sanitario: por tanto, es de acceso libre, público, gratuito y confidencial.
Es el mejor ejemplo de cómo queremos que sea el nuevo modelo asistencial para la atención a los problemas de salud mental, cada vez más prevalentes en nuestra comunidad autónoma y cada vez mejor atendidos.


