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La cirugía mínimamente invasiva de columna reduce el dolor postoperatorio, acelera la recuperación y preserva los tejidos sanos

Redacción
La cirugía mínimamente invasiva se ha consolidado como uno de los mayores avances de la neurocirugía de columna, al permitir abordar numerosas patologías vertebrales mediante técnicas de alta precisión que respetan al máximo la anatomía del paciente. Gracias a estos procedimientos, es posible reducir el impacto de la intervención sobre el organismo, disminuir el dolor postoperatorio y acelerar la recuperación funcional. Así lo indica el Dr. Yordy Batista, neurocirujano del Hospital Quirónsalud Córdoba y del Centro Médico Quirónsalud Jaén.

«La cirugía mínimamente invasiva no consiste únicamente en realizar incisiones más pequeñas. Su verdadero valor reside en la precisión con la que podemos tratar la patología preservando al máximo los tejidos sanos. Esto permite ofrecer una cirugía más segura, una recuperación más rápida y mejores resultados funcionales para nuestros pacientes», explica el Dr. Batista.

Estas técnicas están indicadas para tratar patologías frecuentes de la columna como las hernias discales cervicales y lumbares, la estenosis del canal vertebral, la espondilolistesis, determinadas fracturas vertebrales, algunos casos de escoliosis degenerativa del adulto, los quistes sinoviales vertebrales, y otras enfermedades degenerativas que provocan la compresión de las raíces nerviosas o de la médula espinal.

Los pacientes suelen consultar por dolor cervical o lumbar persistente, ciática, dolor irradiado hacia brazos o piernas, hormigueo, pérdida de sensibilidad, disminución de la fuerza muscular o dificultad para caminar. En los casos más avanzados también pueden aparecer alteraciones del equilibrio o trastornos en el control de la vejiga y del intestino, síntomas que requieren una valoración especializada rápida.

«Cuando existe compresión neurológica, pérdida de fuerza, dolor incapacitante o fracasa el tratamiento médico, la cirugía puede ofrecer una solución eficaz y duradera», resalta

A diferencia de la cirugía convencional, la cirugía mínimamente invasiva emplea incisiones de pequeño tamaño, sistemas de magnificación e instrumental altamente especializado que permiten acceder a la zona afectada preservando la musculatura, los ligamentos y el resto de estructuras sanas de la columna. Esta forma de abordar la intervención se traduce en un menor sangrado, menos dolor tras la cirugía, una reducción del riesgo de complicaciones, estancias hospitalarias más cortas y una reincorporación más temprana a la actividad cotidiana y laboral.

No obstante, el Dr. Batista insiste en que la cirugía no constituye la primera opción para todos los pacientes con dolor de espalda. «Un diagnóstico preciso y una adecuada selección del tratamiento son fundamentales. En la mayoría de los casos, las medidas conservadoras permiten controlar los síntomas. Sin embargo, cuando existe compresión neurológica, pérdida de fuerza, dolor incapacitante o fracasa el tratamiento médico, la cirugía puede ofrecer una solución eficaz y duradera», señala.

«La combinación de experiencia quirúrgica, innovación tecnológica y un abordaje individualizado está contribuyendo a mejorar la calidad asistencial y los resultados en pacientes con enfermedades de la columna, con el objetivo de que recuperen su movilidad y calidad de vida en el menor tiempo posible», concluye el Dr. Batista.

El Grupo Hospitalario Quirónsalud cuenta en la actualidad en Andalucía con ocho centros hospitalarios situados en las ciudades de Málaga, Marbella, Los Barrios (Cádiz), tres en Sevilla, Córdoba y Huelva, además de 18 centros médicos de especialidades y diagnóstico y dos hospitales de día quirúrgicos.

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