La guerra en Irán tensiona el suministro de medicamentos sin impacto aún en España

Fátima del Reino Iniesta
La guerra en Irán y las tensiones en el estrecho de Ormuz han introducido un nuevo factor de incertidumbre en la cadena global del medicamento. Aunque por el momento no hay impacto en el suministro en España, la industria farmacéutica sigue con la máxima atención y expectación una situación que ya está afectando a la logística internacional y podría tener consecuencias a medio plazo.

De momento, no hay indicios de una crisis inmediata, pero sí que se percibe una tensión creciente en el transporte y en los costes, especialmente en un contexto en el que Europa depende en parte de Asia para el abastecimiento de principios activos farmacéuticos (API).

La vigilancia del suministro se intensifica en España y en Europa

Desde la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) han explicado a iSanidad que el sistema cuenta con mecanismos para anticipar problemas. «En términos generales, para todos los medicamentos comercializados en España o en la Unión Europea (UE), el laboratorio, venga del lugar que venga el medicamento, tiene obligación legal de garantizar el suministro y, en caso de no poder suplir la demanda, debe avisar a la Aemps con la suficiente antelación para poder buscar alternativas o tomar medidas que minimicen el impacto en pacientes». Además, la Aemps ha confirmado que se ha «intensificado el seguimiento de la cadena de suministro», en coordinación con la industria.

«No se han notificado desabastecimientos críticos», pese a las disrupciones en transporte, según la Aemps

A nivel europeo, este control se articula a través del Grupo de Trabajo del Punto Único de Contacto sobre Desabastecimientos de Medicamentos (SPOC, por sus siglas en inglés), bajo la gobernanza del Grupo Ejecutivo de Dirección sobre Desabastecimientos y Seguridad de los Medicamentos (MSSG, por sus siglas en inglés), que integra a todas las agencias nacionales, la EMA y la Comisión Europea.  Hasta ahora, el diagnóstico es prudente. «No se han notificado desabastecimientos críticos», aunque sí se observan disrupciones logísticas.

«El SPOC está supervisando muy de cerca el impacto de la guerra en Oriente Medio sobre el suministro de medicamentos en la UE. Hasta la fecha, no se han notificado desabastecimientos críticos; no obstante, las empresas están informando de distintos niveles de disrupciones», han detallado desde la agencia.

Sin impacto inmediato, pero con presión creciente en la logística

Desde la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (Aeseg) han coincidido en que la situación actual es estable, aunque con señales de tensión en la cadena logística internacional. «La industria española de medicamentos genéricos no está registrando, por el momento, un impacto directo en la capacidad de fabricación ni en el abastecimiento a corto plazo», ha subrayado Elena Casaus Lara, secretaria general de la Aeseg.

El transporte aéreo se ha encarecido hasta un 400%, presionando a un sector con márgenes ajustados, advierte Elena Casaus (Aeseg)

Sin embargo, la organización ha advertido de que las tensiones logísticas ya son evidentes, especialmente en rutas clave que atraviesan Oriente Medio. Según datos de su patronal europea, casi la mitad de las compañías ya reporta disrupciones. «Las presiones sobre la cadena de suministro se mantienen, especialmente en transporte aéreo y marítimo, dado el cierre de rutas habituales y los cuellos de botella en puntos clave de tránsito en Oriente Medio».

El problema no es solo la logística, sino su coste. «El transporte aéreo se ha encarecido hasta un 400%, lo que supone una presión añadida sobre un sector que ya opera con márgenes muy ajustados», ha detallado Casaus.

El papel de los API y la dependencia global

Uno de los elementos que más preocupa es la dependencia internacional de los principios activos farmacéuticos (API), muchos de ellos procedentes de Asia. Desde Aeseg han advertido de que el riesgo no es inmediato, pero sí creciente si se prolonga la situación. «Gracias al stock de seguridad habitual de aproximadamente seis meses, estos retrasos no han afectado aún al suministro, pero si la situación persiste, podrían hacerlo», ha explicado la secretaria general de la asociación.

Además, han identificado los productos más sensibles. «Varias prevén riesgos crecientes si el conflicto se prolonga, sobre todo en productos de cadena de frío, inyectables estériles, principios activos farmacéuticos y productos termolábiles».

El sector alerta de retrasos en entregas, rutas más largas y aumento de costes en la cadena del medicamento

Este análisis coincide con la visión industrial. Jesús Govantes García, director general de Normon, ha subrayado que «el suministro de principios activos es global, por lo que determinados flujos pueden verse indirectamente afectados por tensiones geopolíticas o por rutas críticas».

Diversificación y resiliencia ante un entorno incierto

Ante este escenario, la estrategia del sector pasa por reforzar la resiliencia de la cadena de suministro. Desde Normon han explicado a iSanidad que la diversificación es clave para reducir riesgos. «Trabajamos activamente para reducir esa exposición mediante la diversificación de proveedores, con homologaciones en Europa, Estados Unidos y Asia, lo que nos permite no depender de un único origen y reforzar la resiliencia de la cadena de suministro».

Al mismo tiempo, han reclamado mayor agilidad para adaptarse a situaciones cambiantes. «Resulta especialmente relevante avanzar en una mayor agilidad en los procesos críticos, ya que la homologación de nuevos proveedores de API es determinante».

El encarecimiento logístico y energético es ya una realidad, compartida por todos los actores. Desde Normon reconocen que estamos viendo «ciertas tensiones en costes», especialmente vinculadas a la energía y a la logística internacional. Un problema que se agrava por la regulación del precio de los medicamentos, como recuerdan tanto la industria de genéricos como la innovadora.

Farmaindustria advierte de un posible escenario similar al de la guerra en Ucrania, con fuerte impacto en costes

Desde Farmaindustria han advertido de que, si el conflicto se prolonga, podría repetirse un «escenario similar al de la guerra en Ucrania» debido al aumento de los costes energéticos, el encarecimiento de las materias primas y el mayor coste de aprovisionamiento por el aumento de costes del transporte marítimo. Entonces, el impacto superó los 900 millones de euros, sin posibilidad de trasladarlo a precios.

El sector farmacéutico español afronta la crisis con solidez en el corto plazo, gracias a los stocks, la diversificación y la coordinación institucional. Sin embargo, todos los actores coinciden en que la evolución del conflicto será determinante. Por ahora, no hay problemas de suministro, pero sí una creciente tensión en la cadena global del medicamento que obliga a vigilancia constante.

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