La Paz: del potencial al desarrollo real

“La Paz tiene todo para liderar Bolivia: biodiversidad única, cultura milenaria, diversidad productiva, vocación de servicios, potencial turístico, capacidad comercial y un importante capital humano. Solo nos falta voluntad política y una visión estratégica compartida”.

Con estas palabras se inauguró recientemente el Foro “Soluciones para el desarrollo económico y social del departamento de La Paz”, organizado por la Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP), institución que presido, junto a la Fundación Jubileo y la Universidad Mayor de San Andrés. Las tres entidades conformamos el Comité Impulsor de Desarrollo Departamental y asumimos la tarea de estructurar una propuesta técnica de desarrollo con visión de mediano y largo plazo.

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La Paz no es un departamento más dentro de Bolivia. Es el principal centro político del país, sede de gobierno y uno de los motores económicos nacionales. Concentra cerca del 27% de la población y genera aproximadamente una cuarta parte del Producto Interno Bruto del país, lo que evidencia su peso decisivo en el presente y futuro de Bolivia.

En 2019, la FEPLP elaboró un Plan de Desarrollo Económico y Social para el departamento, basado en datos sobre crecimiento comparado, estructura del PIB, niveles de informalidad, desempeño exportador, brechas en infraestructura y limitaciones de productividad.

Durante el Foro se presentó una versión actualizada de este plan, revisada técnicamente y adaptada a la nueva realidad económica nacional e internacional. También incorpora aportes de sectores productivos e institucionales, así como propuestas planteadas por algunos candidatos a la Gobernación y a las alcaldías de La Paz y El Alto.

El enfoque es claro: el desarrollo no puede depender de medidas aisladas, sino de una estrategia integral basada en cinco pilares: reactivación y diversificación productiva con énfasis en la formalización y productividad; infraestructura estratégica para mejorar conectividad y competitividad; fortalecimiento institucional y seguridad jurídica para atraer inversión; desarrollo del capital humano mediante la articulación academia–empresa; y sostenibilidad fiscal con coordinación entre niveles de gobierno.

El plan incluye lineamientos operativos, metas orientativas e identificación de competencias por nivel de gobierno, definiendo responsabilidades de la Gobernación, municipios y nivel central.

Asimismo, propone cuatro transformaciones estructurales: pasar de la concentración metropolitana a un modelo territorial policéntrico con ocho Regiones Económicas Productivas conectadas; evolucionar de una economía extractiva hacia una economía del conocimiento, posicionando a La Paz como hub de servicios tecnológicos; convertir activos culturales —como la gastronomía yungueña, el patrimonio aymara, el café de los Yungas y el cacao del Alto Beni— en motores de la economía naranja; y avanzar hacia una gobernanza inteligente, transparente y orientada a resultados.

Los empresarios esperamos que los paceños aprovechen las elecciones subnacionales de 2026 para elegir autoridades con visión de futuro y propuestas claras que transformen las condiciones de vida de nuestra población.

Desde el sector empresarial creemos que el desarrollo no es producto de la casualidad, sino de decisiones, liderazgo y gestión, y de la capacidad de trabajar de manera conjunta entre el sector público, el sector privado, la academia y el modelo de cooperación de la triple hélice.

 

(*) Rolando Kempff Bacigalupo es presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP).

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