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La vacuna PCV21 ha demostrado clara superioridad frente a sus rivales en protección de personas adultas

Juan León García
Los avances en la vacunación antineumocócica han transformado de forma significativa la prevención de una de las infecciones respiratorias con mayor impacto en la población adulta, especialmente entre las personas mayores y los pacientes con patologías crónicas. La llegada de nuevas vacunas conjugadas, culminada recientemente con la incorporación de la PCV21, abre una nueva etapa marcada por una protección más amplia frente a los serotipos circulantes del neumococo. En esta entrevista, el Dr. Pablo Aldaz Herce, especialista en Medicina de Familia y Comunitaria e integrante del grupo de trabajo de Prevención de Enfermedades Infecciosas del PAPPS de Semfyc, analiza la evolución de estas estrategias vacunales, el papel clave de atención primaria y los retos que plantea la adaptación continua a la epidemiología cambiante de la bacteria.

Relata cómo se han dado avances significativos en los últimos años en la vacunación antineumocócica. ¿Cuáles son los más destacados y cómo están cambiando el paradigma?
La primera vacuna antineumocócica se comercializó en 1983, siendo una vacuna polisacárida. A partir del año 2000 estuvo disponible la vacuna conjugada PCV7, inaugurando la era de las vacunas conjugadas, superiores en protección frente a la polisacárida y con un impacto más amplio en la epidemiología del neumococo. A esta le siguieron en el tiempo las vacunas PCV10 y PCV13 en el 2009, PCV15 en el 2022, PCV20 en el 2022 y por último la vacuna PCV21 en el 2025.

«La evolución de la vacuna antineumocócica ha sido necesaria porque se conocen alrededor de un centenar de serotipos diferentes del neumococo»

Esta evolución ha sido necesaria porque se conocen alrededor de un centenar de serotipos diferentes del neumococo y la protección de las vacunas depende de los serotipos incluidos en las misma, siendo esta protección muy específica para cada serotipo sin que haya protección cruzada. Resulta fundamental conocer la distribución de serotipos en cada momento y adaptar la composición de las vacunas a la distribución de estos serotipos circulantes. A esto hay que añadir el fenómeno conocido como reemplazo que se produce con estas vacunas, que supone que con el tiempo los serotipos incluidos en las vacunas disminuyen pero a costa de un aumento de los serotipos no incluidos en las mismas que tienden a ocupar el nicho ecológico dejado por los serotipos vacunales. Este fenómeno hace necesario actualizar la composición de las vacunas en función de la evolución epidemiológica de la bacteria.

Uno de los aspectos cruciales en este sentido es que el especialista de atención primaria es el conocimiento actualizado del calendario vacunal del adulto. ¿Cuáles son las últimas novedades que deben conocer los profesionales?
El calendario vacunal ha dejado de ser un calendario “infantil” con alguna recomendación para el adulto para convertirse en el calendario de vacunaciones para toda la vida, actualizado anualmente, cada vez más complejo, y con apartados específicos muy importantes como pueden ser las recomendaciones vacunales para inmunodeprimidos, embarazadas o viajeros. Las últimas recomendaciones de vacunación frente al herpes zóster o frente al neumococo son buen ejemplo de ello.

«El calendario vacunal ha dejado de ser un calendario infantil. Las últimas recomendaciones de vacunación frente al herpes zóster o frente al neumococo son buen ejemplo de ello»

¿Cuál es el principal cometido que tiene el médico de familia en la vacunación antineumocócica? ¿Cómo debe transmitir al paciente la importancia de la inmunización frente a neumococo?
El neumococo es un microorganismo que produce una importante carga de enfermedad en las personas adultas, especialmente en las de mayor edad y con patología de base. La neumonía neumocócica produce cada año más de 80.000 ingresos hospitalarios en España, especialmente en adultos mayores de 60 años, con una elevada tasa de letalidad, que unido a que estas personas mayores suelen presentar comorbilidades el cuadro infeccioso suele ser de mayor gravedad y riesgo de muerte. El médico de familia, como pilar del primer nivel asistencial, debe revisar el calendario vacunal de las personas más mayores o con patología de base importante y recomendar encarecidamente la vacunación antineumocócica.

Con la aparición de la nueva vacuna, la polisacárida parece que llega a su fin. ¿Descarta, por lo tanto, su uso en adultos bajo cualquier circunstancia?
La vacuna polisacárida ya no está comercializada y por lo tanto no es accesible en las consultas. La protección debe buscarse en las vacunas conjugadas, PCV20 o PCV21 en función de la disponibilidad en cada comunidad autónoma. Se debe recomendar una dosis de vacuna independientemente del historial de vacunaciones del paciente.

«La neumonía neumocócica produce cada año más de 80.000 ingresos hospitalarios en España, especialmente en adultos mayores de 60 años»

¿Cuál es la disponibilidad actual de dosis de la vacuna PCV21 en nuestro país? ¿Cuáles son los beneficios y durante cuánto tiempo mantienen su efectividad?
En vacunación debemos distinguir entre indicación, que nos la da la ficha técnica de la vacuna, recomendación, que la hace un profesional sanitario en base a sus conocimientos de la vacuna y de las circunstancias personales de cada paciente y financiación, o lo que es lo mismo, quién paga la vacuna. En los últimos años se está dando la tendencia de ir a calendarios de «máximos» traducido en que toda vacuna recomendada esté financiada por las distintas administraciones públicas. Pero esto no es de momento real al 100%. En función de qué preparado comercial haya ganado el concurso en cada comunidad autónoma se dispondrá de una o de otra. En adultos, en función de cada comunidad autónoma, se dispondrá de la PCV20 o de la PCV21.

«El médico de familia debe revisar el calendario vacunal de las personas mayores o con patología de base»

La vacuna PCV21 ha demostrado clara superioridad frente a sus rivales en protección de personas adultas. Y como ya comentamos en una pregunta anterior la duración de su protección, como en el resto de las vacunas antineumocócicas, estará en función de las distribución de serotipos  que producen enfermedad, por el mencionado fenómeno de reemplazo. Resulta fundamental hacer un seguimiento epidemiológico en el tiempo riguroso para adaptar la composición de las vacunas a la distribución de serotipos en la sociedad, que como ya conocemos, es cambiante en el tiempo.

«Las vacunas han demostrado durante muchos años ser la medida más coste-efectiva que conocemos en sanidad»

¿Quieren añadir algo más?
Como médicos tenemos la obligación moral y ética de ofrecer a nuestros pacientes todas las herramientas preventivas  que estén a nuestro alcance, y especialmente para las personas más vulnerables, para los ancianos, inmunodeprimidos, pacientes con patología de base… Las vacunas han demostrado durante muchos años ser la medida más coste-efectiva que conocemos en sanidad.

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