Redacción
Los responsables de recursos humanos de las 17 comunidades autónomas han firmado un decálogo común que reclama una reforma “seria, realista, viable, consensuada y adaptada a la realidad organizativa y asistencial del sistema sanitario” del Estatuto Marco propuesto por el Ministerio de Sanidad.
El documento, leído este jueves en la Comisión de Recursos Humanos del Ministerio de Sanidad por la directora de Personas y Talento de Osakidetza, Josune Retegi, (y del que ha informado el Departamento de Salud del Gobierno Vasco) subraya que la reforma no puede salir adelante “sin tener en cuenta la organización real de los servicios, su sostenibilidad y la necesidad de preservar una atención sanitaria continua y de calidad”.
Y, al respecto, están de acuerdo en que cualquier cambio que se aplique al texto normativo deberá respetar la viabilidad organizativa y financiera de los servicios de salud, “así como la atención a la ciudadanía durante las 24 horas del día, los siete días de la semana”.
Los máximos responsables de personal del conjunto del Sistema Nacional de Salud (SNS) sostienen en el texto que suscriben que la propuesta de la cartera que encabeza Mónica García “no puede aprobarse sin una evaluación económica rigurosa y sin contrastar sus efectos sobre la planificación, la contratación y la gestión de personal”.
La lectura del decálogo en la Comisión estatal de Recursos Humanos “refuerza la posición conjunta de las comunidades autónomas en un momento clave del proceso negociador”
Por todo ello, para las comunidades autónomas el actual texto del Estatuto Marco “no incorpora aún las garantías necesarias para atender la realidad operativa de los servicios de salud y sus competencias en materia de personal”. Al mismo tiempo, defienden que el objetivo compartido debe ser “mejorar derechos y condiciones del personal estatutario sin poner en riesgo el funcionamiento del sistema”.
Al respecto también se ha pronunciado Fátima Matute, consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid: “Hemos dicho basta. Hay que parar lo que no funciona y con nuestra mejor voluntad y técnicos vamos a conseguir cambiar este SNS que está obsoleto”, según una declaración difundida a medios.
Completa el “frente institucional” iniciado por los consejeros
Matute ha querido subrayar también “la hermandad más que manifiesta” de todos los consejeros de Sanidad “independientemente de las siglas”. Una muestra de la “responsabilidad de Estado” que, a su juicio, “no tiene el ministerio”. Y, por eso, la ministra “se ha quedado sola”.
Como destaca la consejería vasca de Salud, este nuevo posicionamiento unánime refuerza “la unidad que ya mostraron hace unas semanas los consejeros de Salud de todas las comunidades autónomas”. La lectura del decálogo en la Comisión estatal de Recursos Humanos “refuerza la posición conjunta de las comunidades autónomas en un momento clave del proceso negociador”, destaca.
Con la firma del decálogo por los responsables de Recursos Humanos se completa “el frente institucional que ya habían expresado los consejeros de Salud” y, con ello, las comunidades trasladan un mensaje común, que “están abiertas a colaborar en una reforma, pero reclaman que sea compatible con la sostenibilidad del sistema y con las necesidades reales de la sanidad pública”, precisa la Consejería vasca de Salud.
A su vez, concluyen que las reformas laborales que contempla el texto del Estatuto Marco “deben construirse con diálogo institucional y con la participación de quienes gestionan de forma directa los recursos humanos en sanidad”.
Los temas que abordará el pleno del CISNS
Este viernes se celebrará un nuevo Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) en el que se abordarán, entre otros asuntos, la financiación del Marco Estratégico de Atención Primaria y Comunitaria, la ampliación de la cartera común de servicios de salud bucodental y el plazo de ejecución para mejorar el diagnóstico y la asistencia sanitaria a pacientes con enfermedades raras y esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
También vuelve al Interterritorial la aprobación de la segunda edición del Manual de Buenas Prácticas en Eutanasia. Su visto bueno se pospuso el pasado nueve de abril a petición de la Comunidad de Madrid, que pidió su retirada para «enriquecer el texto» con las aportaciones de sociedades científicas y colegios profesionales, con los que consideraba la Consejería de Sanidad madrileña que no se había contado previamente. El manual vuelve a estar en agenda para su aprobación en un nuevo Interterritorial dos meses después.
