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los primogénitos ante el reto de acercar a Bolivia y Perú

La historia de las relaciones entre Bolivia y Perú vuelve a encontrar una coincidencia política. Más de tres décadas después de que Alberto Fujimori y Jaime Paz Zamora coincidieran como presidentes de sus países, sus hijos llegan este 2026 a una nueva etapa política con el desafío de profundizar los vínculos bilaterales.

Keiko Fujimori, hija del expresidente peruano Alberto Fujimori (+), asumirá la Presidencia del Perú, mientras que Rodrigo Paz, hijo primogénito del exmandatario boliviano Jaime Paz Zamora, ejerce la Presidencia del país.

Ambos representan, ahora, una nueva generación que hereda no solo una trayectoria política familiar, sino una relación bilateral con una historia de acuerdos, tensiones y oportunidades pendientes para ambas naciones.

La coincidencia recuerda al periodo entre 1990 y 1993, cuando Alberto Fujimori y Jaime Paz Zamora gobernaron simultáneamente Perú y Bolivia. Durante esos años se concretó uno de los principales acuerdos bilaterales de las últimas décadas. Se trata de los Convenios de Ilo, firmados el 24 de enero de 1992.

El entendimiento permitió a Bolivia acceder a una zona económica especial en territorio peruano, con una franja costera de cinco kilómetros destinada al desarrollo turístico bajo el nombre de Boliviamar, por un plazo de 99 años.

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El acuerdo fue considerado un gesto histórico porque abrió una alternativa de vinculación de Bolivia con el océano Pacífico tras la pérdida de su litoral en la Guerra del Pacífico (1879-1884).

En 2010, los gobiernos de Evo Morales y Alan García ampliaron la propuesta con nuevas ideas, entre ellas una Zona Franca Industrial y Económica Especial, facilidades portuarias y una ampliación del espacio turístico. Sin embargo, esos acuerdos posteriores no lograron consolidarse debido a obstáculos legislativos en Perú.

Ahora, con Keiko Fujimori y Rodrigo Paz al frente de sus respectivos gobiernos, surge una nueva coincidencia histórica. La relación bilateral enfrenta un escenario distinto. Pues, Bolivia busca recuperar estabilidad económica y fortalecer su inserción internacional, mientras Perú llega a una nueva etapa política después de años de atravesar una profunda crisis institucional.

El reto para ambos mandatarios será transformar la coincidencia familiar en una oportunidad política. Bolivia y Perú tienen pendientes temas de integración económica, comercio, infraestructura, energía y cooperación fronteriza.

El antecedente de Ilo muestra que los momentos de acercamiento entre La Paz y Lima pueden abrir espacios de entendimiento cuando existe voluntad política. Tres décadas después, dos hijos de presidentes que compartieron una época llegan al poder con la posibilidad de construir un nuevo capítulo en la relación bilateral.

Rodrigo fue invitado a la posesión de Keiko, que se desarrollará el 28 de julio en Lima, Perú.

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