Redacción
A raíz de los terremotos ocurridos en Venezuela ocurridos hace tres semanas, Médicos del Mundo ha advertido de que las personas que permanecen en albergues temporales, refugios improvisados o espacios públicos afrontan un elevado riesgo de contraer enfermedades infecciosas si no se restablecen con rapidez el acceso a agua potable, saneamiento y la atención sanitaria básica.
«Ahora mismo el foco principal de transmisión se encuentra en los albergues o campamentos transitorios, ya que existe una alta densidad de personas en espacios reducidos«, ha explicado Andrey Escalona, coordinador médico de Médicos del Mundo en Venezuela.
La organización ha señalado que la destrucción de infraestructuras, la interrupción del suministro de agua y el hacinamiento de miles de personas favorecen la proliferación de enfermedades infecciosas. Entre las patologías que aumentan con mayor frecuencia destacan las infecciones respiratorias, las enfermedades diarreicas asociadas al consumo de agua contaminada y las infecciones cutáneas, como la escabiosis o el impétigo.
«El foco principal de transmisión se encuentra en los albergues o campamentos transitorios, por la alta densidad de personas en espacios reducidos», ha explicado Andrey Escalona
Además, han advertido de que la interrupción de los programas de vacunación o los servicios de salud provoca que aumente el riesgo de brotes de enfermedades prevenibles, sobre todo en población infantil. Por ello, han subrayado que garantizar el acceso al agua potable constituye una de las principales medidas para prevenir una segunda emergencia, ya que tanto para su consumo como para su utilización para cocinar, mantener una adecuada higiene personal y evitar la propagación de enfermedades diarreicas.
A su vez, la acumulación de escombros, residuos y materiales en descomposición, unida a las dificultades para gestionar el saneamiento, crea además un entorno favorable para la aparición de nuevos brotes. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) se han sumado a las reclamaciones de Médicos del Mundo.
La organización humanitaria advierte de que, mientras la respuesta inicial suele centrarse en la atención hospitalaria y las tareas de rescate, existe un importante déficit en atención primaria, un ámbito que consideran esencial para evitar que problemas de salud frecuentes evolucionen hacia una crisis de mayor magnitud.
Médicos del Mundo ha advertido de que la población infantil es la más susceptible ante brotes de enfermedades prevenible
En este contexto, han recordado que miles de personas necesitan mantener el acceso a consultas médicas, medicamentos, atención maternoinfantil, servicios de salud mental y apoyo psicosocial durante las semanas posteriores al desastre.
Por ello, Médicos del Mundo ha orientado su intervención en los territorios afectados por el terremoto a apoyar los centros de salud que permanecen operativos, reforzar la asistencia sanitaria en los asentamientos temporales, prevenir enfermedades infecciosas y garantizar la continuidad de los servicios esenciales.
Además, ya trabajan en una respuesta específica en salud mental dirigida tanto a los profesionales que han participado en las labores de rescate como personal sanitario, equipos de emergencias y militares y también a la población afectada mediante sesiones individuales.
