El viceministro de Seguridad Ciudadana, Rodolfo Montero, afirmó que el crimen transnacional aprovechó durante años el abandono de las fronteras bolivianas.
La autoridad sostuvo que esta situación permitió a organizaciones delictivas instalar actividades ilícitas y disputar el control de algunas regiones.
“Durante muchos años, hubo un abandono de las fronteras y actualmente llegamos a una situación en la que grupos del crimen organizado se disputan nuestro territorio”, afirmó a Erbol.
Crimen organizado
Montero advirtió que esta situación no puede continuar y destacó la implementación del Plan Fronteras Seguras.
La estrategia busca “recuperar el control del territorio y devolver la paz social y tranquilidad a poblaciones fronterizas”.
El jueves pasado, el Gobierno presentó el plan en Guayaramerín, Beni, una región considerada prioritaria por la presencia de organizaciones delictivas.
Según Montero, la estrategia contempla cuatro ejes para fortalecer la seguridad en las zonas fronterizas.
El primero consiste en la coordinación binacional entre las fuerzas policiales de países vecinos.
El segundo contempla el intercambio de información para fortalecer las labores de inteligencia preventiva.
Ejes
El tercer eje establece la colaboración en la persecución de bandas delincuenciales que operan en zonas fronterizas.
El cuarto plantea la capacitación permanente de los efectivos policiales destinados a esas regiones.
El viceministro aclaró que la cooperación policial con países vecinos no implica una cesión de soberanía.
“Los policías del lado boliviano están bajo el mando de un superior boliviano y lo mismo pasa en lado brasileño”, precisó.
Montero afirmó que el Gobierno busca fortalecer la presencia estatal en las fronteras y evitar que organizaciones criminales consoliden su influencia territorial.
