Redacción
Las negociaciones entre las administraciones sanitarias y los sindicatos médicos avanzan en el País Vasco y la Comunidad Valenciana con acuerdos que incluyen mejoras retributivas, cambios en la organización de las guardias, medidas de conciliación y actuaciones para reforzar la atención primaria y hospitalaria.
En el caso de Osakidetza, el Departamento de Salud ha remitido a los sindicatos una propuesta de acuerdo sobre las condiciones de desempeño profesional del personal médico y facultativo. El texto plantea la exención de las guardias a partir de los 50 años en 2030 y un incremento salarial progresivo de 300 euros mensuales para todo el personal facultativo desde el 1 de julio de 2027.
La propuesta será presentada en la mesa sectorial de sanidad. Tras las reuniones mantenidas con el Sindicato Médico de Euskadi (SME), la organización considera que supone una «oportunidad de mejora para el colectivo en general» que no deberían «dejar pasar».
El personal facultativo vasco recibiría una subida salarial paulatina de 300 euros mensuales desde julio de 2027
Entre las medidas planteadas figura la garantía de libranza tanto en las guardias presenciales como en las localizadas con actividad nocturna a partir de las 22.00 horas. Ese descanso computará como jornada efectiva de trabajo y no será recuperable. Además, las libranzas correspondientes a guardias realizadas en viernes, sábados y vísperas de festivo podrán disfrutarse durante los 25 días posteriores.
La propuesta incorpora también días adicionales de descanso para quienes acumulen un elevado número de guardias anuales e introduce el Complemento de Productividad Fija en el cálculo del precio de la hora de guardia. Según el documento, esta retribución aumentará progresivamente hasta que el precio de la guardia sea un 38% superior en 2028, de manera que realizar dos guardias equivaldrá económicamente a hacer tres con el sistema actual.
Asimismo, se contempla una reducción progresiva de la edad de exención de guardias hasta los 50 años en 2030 y la posibilidad de sustituirlas por módulos compensatorios. También se plantea, de forma voluntaria y de mutuo acuerdo con el equipo y la jefatura, no trabajar la mañana del día de guardia entre semana o dividir las guardias de fin de semana en dos turnos de 12 horas.
El precio de la hora de guardia aumentaría progresivamente hasta situarse un 38% por encima en 2028
La propuesta incluye además medidas organizativas para atención primaria y atención hospitalaria, como la autogestión de agendas, la fijación de límites máximos de actividad asistencial, la desburocratización de las consultas y la creación de grupos de trabajo específicos.
Desde el SME reconocen que el documento «no recoge el 100% de sus demandas», aunque lo valoran «positivamente» porque incorpora medidas de aplicación inmediata que supondrán «una mejora en las condiciones laborales del colectivo», especialmente en materia de descansos, conciliación y reconocimiento de la penosidad de las guardias.
La Comunidad Valenciana pone fin a la huelga médica
Por su parte, la Conselleria de Sanidad y el Sindicato Médico de la Comunidad Valenciana (CESM-CV) han firmado un acuerdo que pone fin a la huelga médica autonómica y que, según ambas partes, permitirá impulsar un nuevo modelo organizativo.
El pacto contempla la implantación efectiva de la jornada laboral de 35 horas a partir del 1 de enero de 2027, así como una nueva regulación de la guardia de los sábados en atención primaria. La jornada ordinaria pasará a desarrollarse de lunes a viernes, mientras que los sábados quedarán reservados para guardias de atención continuada de 24 horas, con el correspondiente descanso posterior y una retribución adicional.
La Comunidad Valenciana implantará la jornada laboral de 35 horas a partir del 1 de enero de 2027
El acuerdo incorpora también mejoras organizativas tanto en atención primaria como en atención hospitalaria, entre ellas la implantación progresiva de agendas limitadas. En atención primaria se prevén medidas como la apertura de centros de atención urgente de 24 horas, la garantía de cobertura de ausencias, la gestión compartida de la demanda y el compromiso de que las urgencias del 1·1·2 no supongan retirar médicos de los centros de salud. Además, el texto presta una atención específica a los médicos internos residentes (MIR) mediante el refuerzo de las garantías de su formación.
El consejero de Sanidad, Marciano Gómez, aseguró que el acuerdo «demuestra que cuando hay voluntad de consenso se pueden resolver los problemas» y defendió que «abre una nueva etapa de colaboración para seguir consolidando la sanidad pública valenciana».
Por su parte, CESM-CV sostiene que el acuerdo «supone uno de los mayores avances alcanzados por la profesión médica en la Comunidad Valenciana en las últimas décadas» y afirma que «la negociación firme, la unidad del colectivo médico y la movilización han dado sus frutos». El sindicato considera que muchas de las medidas pactadas eran reivindicaciones históricas que pasan ahora a convertirse en derechos efectivos para los médicos valencianos, aunque mantiene su reivindicación de un Estatuto Particular del Médico y Facultativo en el ámbito estatal.
