El presidente Rodrigo Paz señaló este lunes que el Gobierno trabajará para desmontar el denominado “Estado tranca”, una estructura que “se consolidó” en los últimos 20 años para concentrar poder el político y limitar el desarrollo ciudadano.
“En el pasado, en los últimos 20 años, ese partido, a través de un gobierno, le tenía miedo a que la sociedad se pudiera desarrollar, que hubiera un empresariado privado grande, que el informal, el cuentapropista, el transportista, el gremial y el artesano crezca”, señaló.
Añadió que se nos dejó en este “Estado tranca” unas normas y una forma de funcionar de que si «se rompen esos moldes algo malo va a pasar».
Sin embargo, aseguró que Bolivia ha demostrado que, a través de la audacia para cambiar y transformarse en distintos momentos de su historia, logró convertir el gas en un eje de desarrollo nacional pensado para diversificar la economía; pero que, “al final”, este recurso solo terminó por encarcelarnos y enclaustrarnos.
“El gas tendría que ser un punto de apalancamiento para desarrollar otras industrias, otras capacidades desde las fuerzas naturales de nuestros ciudadanos. Eso no ocurrió, hace poco estábamos viendo todo el desastre de la industrialización del país, deuda, corrupción, fracaso, porque no se le dimos el respaldo de un Estado que no sea tranca”, aseveró.
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En esa línea, criticó el modelo de gestión de las últimas dos décadas del gobierno, en alusión a la gestión del Movimiento Al Socialismo (MAS) e indicó que se utilizó la estructura estatal para controlar a la sociedad y frenar el crecimiento del sector privado, de los trabajadores independientes y de los emprendedores.
Asimismo, cuestionó los resultados de la política de industrialización, asegurando que dejó “deuda, corrupción y fracaso”, debido a la falta de apoyo real al ciudadano como motor del desarrollo.
El jefe de Estado también advirtió que más de 3,5 millones de bolivianos, en su mayoría jóvenes, dejaron el país en busca de mejores condiciones, precisamente por las trabas institucionales.
Sin embargo, Paz planteó, a través del Decreto 5595, eliminar la burocracia excesiva y modernizar los trámites estatales y criticó el “folder amarillo” como símbolo de la ineficiencia administrativa y prometió su eliminación.
“Vamos a acabar con esa burocracia que obliga a la gente a peregrinar por múltiples instituciones para un solo trámite. Eso es lo que da bronca a la genta y empieza a renegar desde el principio del día para sacar un documento, pero además no solo tiene que ir a una institución, sino a 20 instituciones”, señaló.
Anunció que esto se va a cambiar e indicó la implementación de mecanismos de evaluación a entidades públicas, incluyendo rankings de eficiencia en municipios y gobernaciones, así como sistemas para que la ciudadanía reporte trabas administrativas.
Convocó al Legislativo a acompañar este proceso, destacando la necesidad de aprobar créditos internacionales para reactivar áreas clave como salud, educación e infraestructura. “La responsabilidad de acabar con el Estado tranca es de todos. Bolivia necesita instituciones ágiles para crecer y salir del momento económico actual”, manifestó.


