El presidente Rodrigo Paz planteó cuatro desafíos al fiscal general del Estado interino, José Urioste, para encarar la conducción del Ministerio Público: recuperar la institucionalidad, reconstruir la credibilidad, garantizar la independencia de las investigaciones y preparar una transformación profunda de la Fiscalía.
Durante el acto de reconocimiento a la nueva autoridad, el mandatario delineó las tareas que considera prioritarias para el periodo de transición y advirtió que la Fiscalía no debe responder a intereses políticos, económicos ni criminales.
El primer desafío es recuperar la institucionalidad del Ministerio Público, con decisiones sustentadas en la legislación y no en intereses particulares. Paz sostuvo que esta tarea es fundamental para restablecer el funcionamiento de la Fiscalía y su relación con la ciudadanía.
El segundo consiste en recuperar la credibilidad de la institución. El Presidente señaló que la población debe tener la certeza de que sus denuncias serán investigadas independientemente de la posición o influencia de las personas involucradas.
“Que el ciudadano pueda confiar en que una denuncia será investigada sin preguntar quién tiene poder o influencia”, afirmó.
Como tercer reto, Paz planteó garantizar la independencia del Ministerio Público. En ese punto, estableció como principio que ningún sector debe tener control sobre las investigaciones fiscales.
“Ni gobierno, ni partidos, ni organizaciones criminales deben controlar una investigación”, afirmó el mandatario.
Paz también sostuvo que la Fiscalía no puede convertirse en un instrumento de persecución. “No debe usarse la Fiscalía para perseguir, sino para generar el cumplimiento de la ley y a partir de ello fortalecer la justicia”, manifestó.
El cuarto desafío está vinculado con la transformación institucional. El Presidente pidió a Urioste preparar al Ministerio Público para una reforma de fondo que permita responder a las necesidades del país.
“Preparar institucionalmente el Ministerio Público para la transformación profunda que Bolivia necesita”, señaló.
Los cuatro lineamientos fueron expuestos durante el inicio del interinato de Urioste, designado después de que la Asamblea Legislativa Plurinacional suspendiera de forma definitiva a Roger Mariaca como Fiscal General.
La nueva autoridad asumió el cargo en medio de una crisis que involucra a funcionarios del Ministerio Público y de una investigación penal contra Mariaca y otras tres personas por los presuntos delitos de tráfico de sustancias controladas y organización criminal.
Con sus cuatro desafíos, Paz marcó la agenda que, según el Gobierno, deberá orientar la transición de la Fiscalía: recuperar su institucionalidad y legitimidad, preservar su independencia y sentar las bases para una transformación de la institución.
