El presidente Rodrigo Paz presentó el modelo de distribución de recursos 50/50 como uno de los ejes de su propuesta para modificar la estructura estatal y dar mayor capacidad de decisión a las regiones.
Durante la sesión de honor por los 333 años de fundación de San Borja, en Beni, sostuvo que el país necesita un modelo de gestión que reduzca las trabas administrativas y permita atender los problemas desde los niveles de gobierno más próximos a la población.
“Es el 50/50. Eso es cambiar la estructura estatal. Tenemos un Estado tranca, un Estado en que todo es tranca”, afirmó el Mandatario ante autoridades nacionales, departamentales y municipales.
Paz señaló que los municipios y las gobernaciones deben tener mayores atribuciones para definir inversiones en áreas como salud, educación, infraestructura y producción.
Vinculó esa propuesta con una visión federal que, según explicó, permitiría aprovechar las particularidades económicas de cada región sin depender en todos los casos de decisiones del Gobierno central.
“Si quieren tener las decisiones y soluciones en sus regiones, para eso es el 50-50”, sostuvo.
El Presidente reconoció que avanzar hacia ese esquema requerirá tiempo y cambios en normas, leyes y decretos, además de eventuales modificaciones constitucionales.
Sin embargo, insistió en que el primer paso es una decisión política para modificar la distribución de competencias y recursos.
La economía, en el centro del discurso
En su intervención, Paz atribuyó las dificultades económicas actuales a la falta de inversión y planificación de anteriores administraciones.
Afirmó que Bolivia perdió capacidad de producción de hidrocarburos por la reducción de sus reservas y cuestionó que los ingresos generados en años anteriores no se destinaran suficientemente a desarrollar nuevas fuentes de riqueza.
“Nos han dejado una economía arrasada”, manifestó.
El Mandatario sostuvo que el país tiene potencial para ampliar sus actividades mineras, hidrocarburíferas, agrícolas y ganaderas.
Para respaldar su argumento, comparó el valor anual de la actividad minera boliviana con las cifras que atribuyó a Perú y Chile, y planteó que Bolivia podría incrementar su producción si logra atraer inversiones y aprovechar sus recursos.
Paz afirmó que los ingresos provenientes de esas actividades son necesarios para financiar escuelas, hospitales, carreteras y otras obras públicas. En esa línea, defendió un modelo de gestión orientado a la producción y a la planificación de mediano y largo plazo.
También cuestionó que los conflictos sociales interrumpan la circulación y las actividades económicas. Al referirse a las inversiones viales, preguntó para qué construir puentes y carreteras si después son bloqueados, y pidió que las obras se acompañen de condiciones que permitan producir y transportar mercancías.
