Redacción
Philips celebra cien años de presencia en España, un hito que respalda su visión de innovar con el propósito de mejorar la vida de las personas. La compañía actualmente está centrada en la tecnología sanitaria y el cuidado personal. Lo que comenzó en 1926 como una compañía asociada a la luz y el sonido, se ha consolidado en este 2026 como una pieza clave del sistema sanitario.
La tecnología de Philips alcanza ya a 40 millones de personas en España
La celebración de este centenario no es solo un homenaje a la nostalgia, sino una declaración de intenciones sobre el futuro de la medicina. Como destaca Juan Sanabria, presidente de Philips Ibérica, este viaje de un siglo tiene un hilo conductor inalterable: «Mejorar la vida de las personas a través de la innovación«. Esta premisa, que podría parecer un eslogan corporativo, se traduce hoy en cifras tangibles: la tecnología de Philips alcanza ya a 40 millones de personas en España.
La transformación de Philips es un caso de estudio sobre cómo una empresa puede pivotar sin perder su esencia. Muchos aún recuerdan a la marca por sus televisores o sus bombillas, pero la realidad actual es muy distinta. Philips ha transitado desde la electrónica de consumo hasta convertirse en un líder en tecnología sanitaria. Ahora mismo tiene presencia en 9 de cada 10 grandes hospitales españoles. Esta evolución no ha sido accidental. Ha sido el resultado de una apuesta masiva por el conocimiento. Con una inversión global en I+D que asciende a los 1.700 millones de euros anuales, la compañía ha sabido leer las necesidades de un sistema sanitario cada vez más tensionado. Su objetivo ya no es fabricar dispositivos, sino diseñar soluciones que permitan un sistema más eficiente, accesible y, sobre todo, humano.
El objetivo de Philips ya no es fabricar dispositivos, sino diseñar soluciones que permitan un sistema más eficiente, accesible y, sobre todo, humano
Miguel de Foronda, director general de Philips Ibérica, subraya que la compañía ha pasado de simplemente «visionar la innovación a diseñarla e implementarla«. Esta distinción es vital: en el contexto actual, la innovación solo es útil si es aplicable y sostenible. El centenario de Philips en España llega en un momento de cambio de paradigma. El envejecimiento de la población y la cronicidad exigen herramientas que vayan más allá de las paredes del hospital. En este sentido, el futuro de la marca se asienta sobre tres ejes fundamentales: la salud digital, la inteligencia artificial y las soluciones menos invasivas.

La digitalización no es solo «informatizar» procesos; es dotar al profesional sanitario de la capacidad de tomar decisiones más rápidas y precisas. La IA, integrada en los sistemas de diagnóstico por imagen de Philips, permite detectar patologías en estadios más tempranos. Así se optimizan tiempos de respuesta y se mejora el pronóstico de los pacientes. Además, la compañía está liderando la transición hacia una sanidad sostenible. En un mundo donde el sector salud es responsable de una huella de carbono significativa, resulta revelador que el 86,9% de las ventas de Philips provengan ya de productos con ecodiseño. La economía circular ya no es un «extra», sino un pilar integrado en su modelo de negocio.
Para Philips la digitalización es dotar al profesional sanitario de la capacidad de tomar decisiones más rápidas y precisas
A pesar de la sofisticación técnica, los líderes de Philips en España insisten en que el centro de todo siguen siendo las personas. Juan Sanabria define este centenario como un «homenaje a las personas que han construido la empresa«. Es este enfoque humano el que permite que la tecnología no sea una barrera, sino un puente y es un reto mayúsculo para los próximos años. La sanidad en España se enfrenta a una demanda creciente con recursos limitados, sin embargo, la trayectoria de Philips demuestra que la adaptación es posible. La marca que iluminó nuestros hogares hace cien años es hoy la que ilumina el camino hacia una medicina de precisión, donde el diagnóstico es más certero y el tratamiento menos agresivo.


