El sector avicultor reportó que el precio del pollo en aumento llega a un 60% debido a una menor cifra de reposición de pollitos en las granjas, esto debido a los conflictos ocasionados por los 53 días de bloqueos y la falta de diésel en la región oriental.
El precio del pollo vuelve a presionar el bolsillo de las familias bolivianas. A siete semanas de la conclusión de los bloqueos, el sector avícola todavía enfrenta las consecuencias de la reducción en la reposición de aves, una situación que está provocando una menor oferta y un incremento de precios que podría profundizarse en los próximos días.
«Actualmente esta subida de precios que estábamos experimentando, así como bajó el precio del pollo en su momento, ahora está subiendo en una relación de 60%», Dijo Landívar a Canal Rural.
Enzo Landívar, presidente de la Asociación Departamental de Avicultores en Santa Cruz (ADA), explicó que actualmente los productores colocan en el mercado los pollos que no fueron cargados durante el periodo de los bloqueos, pero advirtió que esta oferta no es suficiente para cubrir la demanda habitual.
“Actualmente estamos poniendo a la venta los pollos que no fueron cargados, ya que hubo una importante reducción de carga de reposición por los bloqueos”, señaló.
Según Landívar, en la última semana la carga promedio alcanzó aproximadamente 4,5 millones de pollos, cuando el mercado requiere alrededor de 5,4 millones para atender con normalidad la demanda.
La diferencia, aunque pueda parecer pequeña en términos porcentuales, tiene un efecto directo sobre los precios: hay menos pollo disponible mientras el consumo se mantiene, generando presión sobre toda la cadena de comercialización.
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Pollo
El dirigente avícola anticipó que el precio podría superar los Bs 25 por kilo en Santa Cruz, mientras que en los mercados del interior del país podría registrarse un incremento adicional de aproximadamente Bs 2.
“Más o menos vamos a tener ese precio alto por dos semanas y de ahí va a haber una volatilidad hasta que se estabilice y volvamos a la normalidad”, explicó.
La situación refleja cómo las consecuencias de los bloqueos continúan semanas después de que las carreteras se despejaran. En una actividad como la avicultura, la recuperación no puede ser inmediata: la reducción de la reposición de aves durante el periodo de interrupciones se traduce en una menor disponibilidad de pollo varias semanas después.
Por ello, el consumidor puede encontrarse ahora pagando más por un producto que forma parte de la alimentación cotidiana de miles de hogares.
Normalización
Landívar sostuvo que la producción recién recuperará sus niveles habituales dentro de un par de meses, cuando las granjas completen nuevamente los ciclos de reposición que los bloqueos afectaron.
“De aquí a un par de meses recién van a estar las granjas produciendo lo que realmente se repoblaba antes del bloqueo”, afirmó.
Mientras tanto, el mercado podría atravesar un periodo de volatilidad, con movimientos de precios dependiendo de la disponibilidad de aves, la demanda y los costos que enfrentan los productores.
Diésel e insumos
Más allá del impacto coyuntural de los bloqueos, el sector avícola enfrenta otros factores que determinarán la evolución del precio hacia fin de año.
Landívar considera que el precio del pollo comenzará a bajar si se cumplen dos condiciones: una buena cosecha que permita reducir el costo de los insumos que se utilizan en el sector y una solución al problema de abastecimiento de diésel.
Ambos factores son determinantes para los productores, ya que los costos de alimentación y transporte tienen un peso importante en la estructura de producción avícola.
“Si eso no pasa, el problema va a seguir entorpeciendo al sector”, advirtió.
Así, el precio que paga el consumidor en el mercado es el resultado de una cadena que comienza mucho antes de que el pollo llegue al puesto de venta. La recuperación de la oferta dependerá de que las granjas vuelvan a sus niveles normales de reposición, pero también de que los costos de producción y la logística de abastecimiento encuentren condiciones de estabilidad.
Por ahora, la previsión del sector es de precios altos durante las próximas semanas, con una eventual tendencia a la baja hacia fin de año si mejoran las condiciones de producción y abastecimiento.
