El pueblo indígena Mosetén, asentado principalmente en los municipios de Palos Blancos, en La Paz, y Cocapata, en Cochabamba, exige a la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) restringir de manera total la otorgación de derechos mineros dentro de su territorio ancestral.
La demanda se formalizó –según la Agencia de Noticias Ambientales (ANA)– mediante una carta que se presentó ante la AJAM, con respaldo de la Resolución N° 001/2026 de la TCO Mosetén, que recoge la determinación de la máxima instancia de la Jurisdicción Indígena Originaria del pueblo Mosetén.
En su artículo segundo, la resolución establece que la AJAM debe aplicar de manera inmediata la restricción sobre toda el área georreferenciada del territorio mosetén, cuyos planos fueron entregados a la autoridad minera el 24 de junio de 2025.
La determinación también solicita suspender y revocar de manera definitiva los trámites mineros en curso, además de rechazar nuevas solicitudes de derechos mineros en las áreas que comprenden el territorio indígena y completar las zonas que todavía no cuentan con restricción.
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Derechos mineros
El presidente de la Organización de Pueblos Indígenas Mosetenes (OPIM), Benigno Wasna Miro, explicó que la preocupación surgió ante la existencia de solicitudes para realizar actividades mineras dentro del territorio, pese a que las comunidades decidieron, en asamblea, rechazar este tipo de operaciones.
“Hay solicitudes para realizar trabajos mineros al interior de nuestro territorio, pero nosotros, en asamblea, hemos determinado rechazar todo ello”, afirmó el dirigente.
El territorio mosetén se extiende por zonas de La Paz, Cochabamba y Beni, po. La mayor parte de sus comunidades se encuentra en el municipio de Palos Blancos, donde, según Wasna Miro, la actividad minera desarrollada en municipios vecinos también genera preocupación por sus posibles impactos ambientales.
Contaminación
El dirigente señaló particularmente la situación de las actividades mineras en el municipio de La Asunta, debido a que los efectos de la contaminación podrían trasladarse por los cursos de agua hacia Palos Blancos.
“Hay concesiones mineras que ya se están trabajando, pero también llega a afectar al municipio de Palos Blancos porque el río Boopi atrae y llega y nos afecta totalmente”, sostuvo.
Wasna Miro explicó que las comunidades mosetenes tienen una importante actividad de producción orgánica, por lo que consideran que la protección de las fuentes de agua es fundamental para preservar sus cultivos y su forma de vida.
“Somos productores orgánicos, a eso más que todo es la petición (ante la AJAM)”, remarcó.
Dato
La preocupación, añadió, no se limita a un solo punto del territorio, ya que las comunidades ubicadas aguas abajo pueden recibir los efectos de actividades desarrolladas en otros municipios.
“En otros municipios como La Asunta y Cocapata ya hay actividad minera y el río siempre va a ser afectado por la transición del río que baja al municipio de Palos Blancos”, afirmó.
El pueblo Mosetén espera ahora que la AJAM se pronuncie sobre su solicitud y cumpla, de acuerdo con sus competencias, la determinación adoptada por sus organizaciones indígenas. Para las comunidades, el objetivo es evitar que nuevas operaciones mineras ingresen a su territorio y prevenir impactos sobre los ríos, la producción agrícola y las 19 comunidades que forman parte del territorio mosetén.
