Redacción
La Justicia ha dado un varapalo a la iniciativa gallega (que también se lleva a cabo en otras comunidades) de ofrecer contratos largos a nuevos adjuntos para garantizar que no se vayan después de hacer su residencia en la comunidad autónoma. Un juzgado de Santiago de Compostela ha anulado el programa de transición generacional de 2023 del Sergas para los facultativos hospitalarios, que consistía en ofrecer contratos de tres años a los médicos que terminaban el MIR, al considerar que «vulnera los principios de igualdad y mérito», según informa Europa Press.
El objetivo del programa era retener a los nuevos especialistas hospitalarios en Galicia. Pero los sindicatos argumentaron cuando se implantó que el programa se salta los criterios de las listas de contratación habituales al dejar fuera a médicos con experiencia. La resolución es recurrible y se refiere al primer programa, de 2023. El sindicato Simega, responsable del recurso, también ha recurrido el del 2024, aunque no se ha conocido todavía el fallo a este respecto.
La sentencia, que es recurrible, anula el programa de fidelización de nuevos adjuntos correspondiente a 2023 y el sindicato Simega ha recurrido también el de 2024
En la sentencia, el juez da la razón al sindicato y asegura que el programa «vulnera los principios de igualdad, mérito y capacidad en el acceso a la función pública», ya que los contratos ofertados «excluyen a todo el personal facultativo que no reúna la condición de terminar el MIR en el 2023 y se aparta del sistema convencionalmente pactado para la gestión de tales llamamientos».
«La justificación del programa no ampara la infracción del principio de igualdad en el acceso al empleo», defiende el magistrado, que afirma que «la restricción de los posibles aspirantes a participar en el programa produce la quiebra del principio de igualdad y de mérito y capacidad en el acceso, excluyendo a otros candidatos en posesión de la titulación, a los cuales se priva de la posibilidad de acceso a contratos de larga duración».
La sentencia señala que el programa quiebra el principio de igualdad y mérito porque priva a otros especialistas hospitalarios de la posibilidad de acceder a contratos largos
Por su parte, la Consellería de Sanidade defiende que el programa temporal se ampara en el artículo 9.1.b) del Estatuto Marco, que permite nombramientos temporales de hasta tres años para la ejecución de programas de carácter temporal. «No se trata de una disposición reglamentaria general, sino de una decisión de política de personal para un problema específico, por lo que no requiere los mismos trámites que un decreto», explican.
Apuntan también que el citado programa responde a una «necesidad urgente» derivada del envejecimiento del cuadro de personal y recuerdan que se estima que unos 300 especialistas se jubilarán en los próximos cinco años, además de que un tercio de los actuales supera los 55 años y, por tanto, están exentos de hacer guardias. «El objetivo de esta iniciativa es retener el talento de los residentes que acababan su formación en 2023 para garantizar el cambio generacional y reducir las listas de espera», insisten.
Sanidade se ampara en un artículo del Estatuto Marco y argumenta que la medida responde a una «necesidad urgente» por la próxima jubilación de los especialistas hospitalarios
Sanidade remarca que los 60 nombramientos del programa no cubren plazas vacantes estructurales y argumentan que las vacantes reales por jubilación se continúan cubriendo por el sistema ordinario de listas de contratación. «El programa es un refuerzo adicional, inferior al 10% de la contratación temporal habitual», señalan. Concluyen recordando que, «pese a los recursos interpuestos, esta medida fue incluida y tratada en las mesas sectoriales de sanidad celebradas en abril y mayo de 2023».

