Redacción
Robotic Surgical Assistant específico (ROSA), así se llama el nuevo robot quirúrgico para intervenciones de cadera y rodilla del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, que mejora el postoperatorio y acorta el tiempo de recuperación, optimizando los resultados en salud y experiencia de paciente. A través de este robot, los cirujanos tienen a su disposición diversas herramientas para aumentar la precisión en la colocación de la prótesis, lo que redunda en una disminución del número de complicaciones y reintervenciones tras la cirugía. Asimismo, el robot ROSA tienen la capacidad de recoger información sobre la anatomía y el movimiento de la articulación del paciente, antes y durante la intervención.
“Su uso también puede reducir aún más el dolor postoperatorio y la necesidad de consumo de analgésicos durante el ingreso, acortando el tiempo que el paciente debe pasar en el hospital tras la intervención; disminuye el número de reingresos y reintervenciones postquirúrgicas, y aumenta el rango de movimiento comparado con sistemas de navegación sin robótica”, explica el Dr. Emilio Calvo, jefe del Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología de la Fundación Jiménez Díaz.
El robot quirúrgico ROSA recopila información sobre la anatomía y el movimiento de la articulación del paciente, antes y durante la intervención
Móvil entre quirófanos, hasta el momento se han realizado 371 intervenciones con este robot, obteniendo resultados clínicos satisfactorios, evoluciones y percepciones positivas y mejores procesos de recuperación. Concretamente, ha demostrado mejoras en la precisión quirúrgica (mejora significativamente la alineación del implante comparado con la cirugía convencional), en los resultados funcionales al año de seguimiento; y en el menor dolor y mayor rango de movimiento comparado con sistemas de navegación sin robótica. Asimismo, ha aportado ventajas como un balance ligamentario optimizado e individualizado, en la planificación quirúrgica personalizada y el sistema colaborativo que mantiene al cirujano en control total.
Componentes de ROSA
ROSA se compone de tres elementos: un software de control con pantalla, un brazo robótico y una cámara con dispositivos de seguimiento ópticos para el mapeo de la rodilla. A través del software, en la pantalla se visualizan las imágenes preoperatorias para personalizar el procedimiento, adaptándolo a la anatomía de cada paciente. Después, se introducen las indicaciones que se deben seguir durante el proceso quirúrgico para corregir con precisión las alteraciones de la articulación. Por su parte, el brazo robótico ejecuta la cirugía siguiendo las instrucciones facilitadas por el cirujano.
A través de unos dispositivos de seguimiento óptico que se implantan al paciente durante la cirugía se traslada información a la cámara, de manera que, sin emitir radiación, se obtienen imágenes en 3D del interior de la articulación en tiempo real. De este modo, el cirujano vigila la evolución de la operación y verifica que se lleva a cabo el plan previsto. Gracias a la imagen del procedimiento en tiempo real, los cirujanos pueden vigilar la evolución del procedimiento y reconducir la operación en caso necesario.
Además, este asistente quirúrgico robótico de última generación está indicado prácticamente para cualquier paciente que requiera de una próstesis primaria de cadera o rodilla, no requiere de pruebas diagnósticas adicionales previas a la intervención y no tiene apenas criterios de exclusión.

