Redacción
Navarra, Extremadura, Baleares, Comunidad Valenciana, Canarias y Murcia no cuentan con un observatorio de agresiones al personal sanitario, según ha denunciado este lunes el Sindicato de Enfermería, Satse, que ha alertado además de que falta de una estrategia “conjunta y regulada” a nivel estatal para acabar con la violencia en el ámbito sanitario.
Mientras que, en las que existe, estos observatorios tienen “más sombras que luces”, ya que según el sindicato, “su funcionamiento dista mucho de ser el óptimo y es manifiestamente mejorable”. En un contexto de creciente número de agresiones contra sanitarios (el año pasado se registraron cerca de 1.500 casos más, un 8,74% superior al año anterior, según datos del Ministerio de Sanidad), y a falta de una estrategia o marco regulador conjunto que obligue a los 17 servicios de salud a actuar con medidas homogéneas frente a esta lacra, para Satse la lucha contra las agresiones al personal sanitario sigue siendo “desigual, insuficiente y errática”.
Así, el sindicato subraya que disponer de estadísticas, poder comparar territorios y detectar tendencias tras la aplicación de medidas es el camino para erradicar un problema sobre el que hay que seguir trabajando para facilitar la denuncia a través de nuevos canales de notificación y la identificación de las barreras de denuncia. “Con información más fiable sería más fácil acometer los cambios organizativos y de seguridad, así como el refuerzo en zonas especialmente conflictivas”, resalta Satse en un comunicado del que se ha hecho eco Europa Press.
Para Satse la lucha contra las agresiones al personal sanitario sigue siendo “desigual, insuficiente y errática”
Por otra parte, el sindicato enfermero ha recordado que cualquier observatorio que se constituya no solo debe dedicarse a analizar la realidad existente y evaluar el resultado de las acciones impulsadas por la administración. Además, debe promover medidas que favorezcan las denuncias, proponer procedimientos de atención integral a las víctimas e impulsar la realización de planes de prevención.
Cada administración hace “la guerra por su cuenta”
Al constatar que cada servicio autonómico de salud va a su propio ritmo a la hora de impulsar la figura del observatorio de las agresiones contra sanitarios, Satse concluye que cada administración hace “la guerra por su cuenta” con resultados dispares y discutibles. Por ello, reitera la urgente necesidad de que en todos los servicios de salud se actúe igual contra un problema persistente, y cada vez más preocupante, que afecta especialmente a las enfermeras.
“Ningún profesional es responsable, en modo alguno, de las deficiencias y problemas que sufre, en la actualidad, el sistema sanitario y que suelen ser la causa de la insatisfacción y malestar que lleva, en ocasiones, a pacientes y familiares a protagonizar los episodios de violencia en hospitales, centros de salud y otros ámbitos asistenciales”, se puede leer en el comunicado.
Deficiencias en el protocolo
En esta línea, el sindicato de enfermería ha detallado que la pauta más habitual tras la creación de este órgano es que no se lleguen a culminar las reuniones y encuentros necesarios con todas las partes implicadas (administraciones, representantes de los colegios de las distintas categorías profesionales, organizaciones sindicales). Además, indica que el intercambio de información y datos es escaso.
“Falta una mayor transparencia y accesibilidad a la información, así como más acciones de sensibilización, para que cualquier profesional sanitario conozca todos los recursos existentes y se siente siempre apoyado y respaldado por su correspondiente servicio de salud”, afirman desde la organización sindical.
Satse señala, además, que el hecho de no contar con observatorios de ámbito autonómico en todas las comunidades imposibilita la creación de un órgano similar a nivel estatal que recopile todos los datos disponibles y realice una radiografía general de la situación. Una reclamación también realizada de manera reiterada por parte de la organización sindical enfermera.
