La Cámara Gastronómica de La Paz advirtió que la prolongada crisis de abastecimiento y movilidad derivada de los bloqueos pone en riesgo cerca de 100.000 fuentes de empleo en las ciudades de La Paz y El Alto, además de comprometer la continuidad de la mitad de emprendimientos y negocios del sector.
El presidente de esa entidad, Ernesto Olivares, expresó su preocupación por las consecuencias económicas que enfrenta la actividad gastronómica tras más de 40 días de restricciones en el ingreso de productos e insumos a la sede de gobierno.
Según explicó, los establecimientos operan en un contexto marcado por el incremento de costos, dificultades de abastecimiento y una fuerte reducción de la demanda debido a que gran parte de la población permanece en sus hogares y limita sus gastos a necesidades básicas.
“Los insumos llegan con precios triplicados y nuestros clientes están encerrados en sus casas solamente con el objetivo de sobrevivir”, afirmó Olivares.
El dirigente señaló que esta situación afecta no solo a restaurantes, cafeterías y negocios de comida, sino también a toda la cadena económica vinculada al sector, que incluye proveedores, distribuidores, productores y empresas de servicios.
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Negocios
A criterio de la Cámara Gastronómica, la prolongación de la crisis puede provocar el cierre definitivo de numerosos negocios. Incluso, estima que cerca de la mitad de los emprendimientos gastronómicos de La Paz y El Alto enfrentan un escenario crítico que amenaza su sostenibilidad.
«En los más de 40 días de bloqueo y encierro en la ciudad de La Paz, insumos y con precios triplicados y con nuestros clientes encerrados en sus casas solamente con el objetivo de sobrevivir genera el cierre y quiebre de muchas empresas y la mitad de emprendimientos gastronómicos de las ciudades de La Paz y El Alto», añadió a Cadena A.
Olivares sostuvo que el impacto económico trasciende a los establecimientos y alcanza a miles de trabajadores que dependen directa e indirectamente de la actividad gastronómica. Por ello, alertó que alrededor de 100.000 empleos podrían verse afectados si las condiciones actuales persisten.
“El riesgo que esto ocasiona en el empleo, en la cadena de distribución y en los proveedores tendrá consecuencias que también se sentirán en el futuro”, manifestó.
El sector demanda soluciones que permitan restablecer el abastecimiento normal de alimentos e insumos, reducir la presión sobre los costos de operación y evitar una mayor afectación a una actividad que genera miles de puestos de trabajo en el eje metropolitano de La Paz y El Alto.
Entretanto, el Gobierno activó el gabinete de emergencia para apoyar al sector gastronómico. La instancia interinstitucional tiene como propósito central activar medidas inmediatas orientadas a la defensa del empleo. También la preservación de las capacidades productivas y la prevención del cierre de operaciones de emprendimientos afectados.
