Tras el fracaso de la negociación con la Alcaldía de Sucre y otros actores, el transporte público de la ciudad se replegó este lunes, hasta que la municipalidad presente una hoja de costos con un ajuste en las tarifas.
El sector se declaró en emergencia tras el retiro de la subvención al diésel anunciado por el presidente del Estado, Rodrigo Paz el pasado viernes.
El ejecutivo del Sindicado de Micros “Sucre”, Sabino Calvimontes, informó a Correo del Sur que en la reunión, la alcaldesa de Sucre, Fátima Tardío, se comprometió a presentar lo antes posible la hoja de costos para ser socializada en una nueva reunión y así evitar mayor perjuicio a la población usuaria del transporte público.
El dirigente detalló que antes de que se levantara la subvención, el sector utilizaba alrededor de 350 bolivianos de combustible para una jornada de servicio, no obstante, tras la subida en el precio del carburante tendrán que invertir más de Bs 600 en combustible de forma diaria. “
“Vamos a replegarnos porque no podemos trabajar a pérdida. En realidad, ya nos resulta imposible trabajar con las tarifas vigentes. Consecuentemente, ninguno de los dos sindicatos de micros, Sucre y San Cristóbal, prestará el servicio”, señaló Calvimontes.
El Gobierno Municipal de Sucre informó que ante la falta del consenso en el diálogo se mantienen las tarifas de pasajes y anunció un estricto control en este servicio.
“La tarifa del pasaje público se mantiene sin cambios, fijada en 3,00 bolivianos para adultos, 1,50 universitarios, 1,00 colegiales y 0,80 centavos para escolares. El incremento unilateral de estas tarifas será sancionado de forma ejemplificadora”, señala un comunicado institucional.
La Alcaldía anunció una inspección técnica individualizada de los buses de los sindicatos “San Cristóbal” y “Sucre”, a objeto de certificar qué unidades funcionan a diésel, gas y gasolina; y corroborar los datos que figuran en el RUAT (Parque Automotor Clasificado por uso de Combustible).
