la Ley 010 es una deuda con todas
Brisa de Angulo tenía 16 años cuando su primo, un hombre de 26 que vivía en su propia casa en Cochabamba, comenzó a violarla sistemáticamente durante ocho meses. Ella se animó, denunció, y el Estado boliviano la abandonó: la justicia, en lugar de protegerla, la revictimizó. Pasaron 24 años ySeguir leyendo




