En 1985, el cine de terror vivía una ebullición de efectos prácticos e innovadores y mezclas de géneros, donde destacan zombis, vampiros y películas de jóvenes en peligro, aunque para algunos especialistas era un periodo donde las secuelas del género slasher (asesinos psicópatas) se agotaban; una película inesperadamente irrumpió enver mas