El sector del transporte pesado internacional de Santa Cruz advirtió que la eliminación de la subvención al diésel puede elevar los costos de operación y repercutir en el precio del transporte, los alimentos y otros productos, por lo que anunció reuniones para definir una posición frente a la nueva política de combustibles.
El ejecutivo del Transporte Pesado Internacional de Santa Cruz, Juan Yucra, cuestionó la decisión del Gobierno y demandó mayor información sobre la situación económica que llevó a modificar el precio del carburante.
“Está bien que el Gobierno se haya pronunciado por el tema, pero está creando una incertidumbre. Debería decirle al pueblo qué está pasando, que no alcanza, que no hay dólares, cuál es la situación del país”, afirmó, citado por Red Uno.
Yucra señaló que el sector observa con preocupación que el diésel pueda alcanzar un precio cercano al internacional y cuestionó el monto que se menciona para el nuevo costo por litro.
“En otros países está más caro, pero tampoco está a 18 bolivianos como pretenden ponerlo”, manifestó.
El dirigente explicó que el combustible representa uno de los principales costos para el transporte pesado, pero no es el único. También mencionó el encarecimiento de llantas, repuestos y mantenimiento de los vehículos.
Recordó que cuando el precio del diésel pasó de Bs 3,72 a Bs 9,80 se registró un impacto sobre distintos sectores de la economía. Ante la posibilidad de que el carburante llegue a Bs 18 por litro, alertó sobre un nuevo incremento.
“Si va a subir a 18 bolivianos, como se menciona, va a ser un 100% más en el costo del combustible y esto implica que todo va a empezar a subir”, señaló.
Según el representante del transporte pesado, el aumento de los costos operativos podría trasladarse a las tarifas de transporte y, posteriormente, a los precios de alimentos y servicios debido al efecto del combustible en la cadena productiva.
Como alternativa, planteó que se permita a empresas privadas importar carburantes con condiciones que faciliten la operación y garanticen el abastecimiento.
“Los privados puedan importar, pero sin aranceles y por unos 90 días o un poco más para analizar y evaluar este tema”, sostuvo.
Yucra también cuestionó los actuales mecanismos de importación de combustibles y pidió revisar los controles para evitar hechos de corrupción y desvío de carburantes.
El sector anunció que convocará a reuniones internas para analizar la medida y definir las acciones que asumirá ante el nuevo escenario.
“Con seguridad vamos a analizar esto, porque es preocupante lo que ha lanzado el Gobierno”, afirmó el dirigente, quien además lamentó que, desde su perspectiva, no se hayan generado espacios de diálogo antes del anuncio.
