El ingenio azucarero Guabirá alcanzó un avance del 60% de su zafra, pero las lluvias y los problemas con el suministro y el costo del combustible complican la conclusión de la cosecha.
Su presidente, Mariano Aguilera, advirtió que una parte de la caña podría quedar en campo si las condiciones climáticas no mejoran durante las próximas semanas.
“En este momento como ingenio Guabirá estamos al 60% de avance de la zafra, nos falta un 40%, muy difícil de llegar, pero ojalá que el clima mejore para que tengamos una zafra normal en los próximos días”, afirmó Aguilera a Canal Rural.
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Zafra
El ejecutivo explicó que el ingenio acumula más de 30 días de dificultades desde el inicio de la campaña, debido principalmente a las precipitaciones y a los problemas relacionados con el combustible, cuyo incremento también elevó los costos de producción.
Actualmente, las lluvias mantienen paralizadas las operaciones de cosecha. Esta situación podría extender la zafra entre octubre y diciembre, con el riesgo de que los productores no logren recoger toda la caña disponible.
“Ojalá podamos cosechar toda la caña, pero estamos casi seguros que gran parte de la caña va a quedar en campo”, advirtió Aguilera.
Excedentes
Pese a las dificultades que enfrenta la cosecha, el presidente de Guabirá aseguró que el mercado nacional cuenta con volúmenes suficientes de azúcar para atender la demanda, gracias a los excedentes que dejó la zafra anterior.
“El mercado de azúcar está prácticamente asegurado con los volúmenes que tenemos, los excedentes que hemos tenido en la zafra pasada, eso va a ayudar a tener el azúcar necesaria para el país”, sostuvo.
La disponibilidad de esos excedentes permitirá respaldar el abastecimiento interno, incluso si el ingenio no consigue completar la cosecha prevista para esta campaña.
Etanol
A las dificultades climáticas y al encarecimiento del combustible se suma la falta de retiro de los volúmenes de etanol comprometidos, según Aguilera. El ejecutivo explicó que el ingenio mantiene sus tanques llenos, una situación que limita la capacidad de producción y almacenamiento.
“Los precios bajos que hemos tenido del producto y el etanol porque no nos retiran los volúmenes de etanol comprometidos, estamos con los tanques llenos y eso nos perjudica también a la producción”, manifestó.
Aguilera resumió el escenario como una combinación de factores que presionan las operaciones del ingenio en plena campaña. “Hay un sinnúmero de situaciones que han complicado a la zafra”, señaló.
El principal desafío para Guabirá ahora consiste en aprovechar las próximas semanas para recuperar el ritmo de cosecha y reducir el volumen de caña que podría quedar sin recolectar. Mientras tanto, el ingenio sostiene que los excedentes acumulados de la gestión pasada ayudarán a mantener el suministro de azúcar en el mercado boliviano.
