El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, señaló este domingo que Santa Cruz recibía más combustible del que requería y afirmó que parte del carburante era desviado por redes integradas por funcionarios, transportistas y algunas estaciones de servicio.
Durante una entrevista con radio Panamericana, Zamora explicó que el departamento necesita alrededor de 3 millones de litros de combustible al día, pero, si embargo, se llegó a programar más de 3,5 millones de litros diarios.
Sostuvo que el abastecimiento no se reflejaba en la población debido a presuntos robos y desvíos, y lo cual generaba filas en los surtidores de la ciudad y las provincias. “No hay combustible porque nos lo roban, no es que no haya el combustible”, afirmó.
Según la autoridad, las irregularidades no solo involucraban a funcionarios de YPFB y la ANH, sino también a algunos transportistas y propietarios de estaciones de servicio. Además, mencionó vulneraciones en los sistemas de programación, asignación, facturación y despacho de carburantes.
“Esas mafias no solo estaban dentro, sino también fuera porque el combustible se ha vuelto negocio. Tenemos mafias que están compuestas por malos funcionarios, tanto en YPFB como en la ANH, tenemos algunos malos cisterneros y estaciones de servicio”, indicó.
Para combatir estas irregularidades, Zamora señaló que se realizaron cambios en las gerencias distritales encargadas de programar los envíos de combustible, medida que, según afirmó, permitió obtener resultados y reducir las filas.
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Reiteró que las filas por combustible en Santa Cruz ya terminaron, tras las medidas aplicadas por la Comisión de Intervención de YPFB y la ANH. “Yo estuve en Santa Cruz y ya no tenemos filas”, indicó.
El ministro aseguró que se aplican medidas similares en Cochabamba y La Paz, con el objetivo de normalizar el abastecimiento y evitar que el combustible sea desviado antes de llegar a la población.
“Cochabamba necesita un millón de litros al día y estamos despachando más, en La Paz también estamos ya actuando, y la idea es que la población tenga la seguridad de que el combustible le llegue y el gran problema es que nos lo roban”, dijo.
En ese contexto, informó que más de 40 personas fueron destituidas de las instituciones involucradas y anunció que el viceministro Yamil García prepara denuncias penales contra las personas identificadas.
Entre las irregularidades detectadas, relató que una cisterna habría extraído entre 3.000 y 4.000 litros de combustible y los habría reemplazado con agua para mantener el volumen registrado en el envío.
Indicó que el problema se encontró no solo en las cisternas, sino también en surtidores, sobre todo de provincias, donde el combustible se vendía a dos precios. Insistió en que el viceministro García tiene la misión de poner ante la justicia a los responsables de las irregularidades que afectaron la provisión de combustible.
