Claves para un diagnóstico preciso de la diástasis de rectos

Nieves Sebastián Mongares
Gabriela Vázquez Vegas/Ana Fernández Agüero (Fotografía y vídeo)
A la hora de evaluar una diástasis de rectos es necesario atender a aspectos que van más allá de la mera separación visible de los músculos abdominales. Así, la Dra. Belén Porrero, especialista en Cirugía General y Aparato Digestivo en el Hospital Ramón y Cajal y en Vithas Arturo Soria, explica en este episodio del vídeo podcast de iSanidad, realizado con el apoyo de BD, que hay que atender a varios puntos. “Lo primero que hay que hacer cuando viene una paciente a consulta, como en cualquier patología, es preguntarle qué le pasa y, para diagnosticarle, hay que mirar sus antecedentes, los síntomas y la exploración física”, detalla la especialista.

En concreto, para realizar la exploración, la Dra. Porrero indica que “hay que hacer que la paciente se tumbe en la camilla y haga una maniobra de incorporación para ver realmente la separación entre los músculos del abdomen y cuantificarla”. También, la experta especifica que se efectúa una maniobra de Valsalva haciendo toser a la paciente, como en el resto de diagnósticos de hernias, para ver si la diástasis lleva asociada una hernia ventral primaria o secundaria en la línea media.

Y, para poder hacer un diagnóstico correcto y preciso, es necesario que los profesionales sanitarios tengan un buen conocimiento de lo que es la diástasis de rectos y sus implicaciones, punto sobre el que todavía hay margen de mejora. “Creo que, a día de hoy, la diástasis de rectos sigue siendo una patología un poco desconocida o sobre la que, desde luego, falta algo de literatura científica”, expone la Dra. Porrero.

La Dra. Porrero considera que se debe dar más difusión a información como la de las guías de la EHS para que los profesionales puedan diagnosticar, valorar y tratar adecuadamente las diástasis de rectos

No obstante, sí considera que hay publicaciones muy recientes de la Sociedad Europea de Hernia (EHS) para conocer esta diástasis que deberían conocer todos los sanitarios que aborden esta patología. Sobre estos materiales, la experta apunta que “se necesita más difusión por parte de los profesionales para entender a estas pacientes, y hablo en femenino porque aunque no son mujeres en su totalidad, sí que es más prevalente entre ellas; todos debemos saber qué tenemos enfrente para poder diagnosticarlo, valorarlo y tratarlo”.

Además, durante el proceso diagnóstico puede ser necesario hacer pruebas complementarias a la exploración en consulta y la revisión de la historia clínica. “Es verdad que, una vez que diagnosticamos una diástasis de rectos, tenga o no asociada una hernia primaria o secundaria, la prueba más importante seguramente sea la ecografía para poder medir la distancia de la separación entre los músculos del abdomen”, precisa la Dra. Porrero.

A esto, la especialista agrega que se han de mirar aspectos como el sexo, la obesidad o el índice de masa corporal y otras pruebas en casos determinados. “Se podría añadir el TAC puesto que a veces en la exploración física hay hernias pequeñas que pueden pasar desapercibidas en la línea media, y sería importante conocerlas antes de la cirugía”, indica.

Con todo lo anterior concluye que “la ecografía sirve, por supuesto, seguramente para evaluar la diástasis y asociar una hernia o no y el TAC puede ser útil para realizar la planificación quirúrgica si el paciente lo precisa”.

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