Redacción
La incorporación de biomarcadores específicos y técnicas avanzadas de imagen molecular están impulsando una medicina más personalizada en el cáncer de próstata. Entre ellas, destaca la tomografía por emisión de positrones (PET/TC) dirigida al antígeno prostático específico de membrana (PSMA).
El cáncer de próstata es el segundo tumor más frecuente entre los hombres a nivel mundial y se estima que uno de cada ocho será diagnosticado a lo largo de su vida. Aunque la detección precoz ha mejorado significativamente las tasas de supervivencia, uno de los principales desafíos sigue siendo determinar con exactitud el alcance de la enfermedad y definir la estrategia terapéutica más adecuada para cada caso.
Según ha explicado el Dr. Juan Antonio Vallejo, jefe de Servicio de la Unidad de Gestión Clínica de Medicina Nuclear del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, «los nuevos trazadores han cambiado completamente el escenario del cáncer de próstata, tanto en el diagnóstico como en las opciones terapéuticas. Aportan información a nivel molecular que permite seleccionar el abordaje más adecuado y, además, ofrecen valor pronóstico».
«Los nuevos trazadores han cambiado completamente el escenario del cáncer de próstata, tanto en el diagnóstico como en las opciones terapéuticas», ha afirmado el Dr. Juan Antonio Vallejo
Los estudios PET/CT con PSMA permiten detectar lesiones que no son visibles con otras técnicas de imagen convencionales, lo que en muchos casos condiciona un cambio en la estrategia terapéutica: «Este avance posibilita una correcta estratificación de los pacientes y una evaluación más precisa de la carga tumoral», ha añadido el Dr. Vallejo.
La mejora en la precisión diagnóstica también tiene un impacto directo en la toma de decisiones de los equipos multidisciplinares. El Dr. José Ferrer, director médico asistencial de Ascires y jefe de Servicio de Medicina Nuclear, ha señalado que «al identificar enfermedad que otras técnicas no detectan, el PET con PSMA modifica con frecuencia la estrategia terapéutica, evitando tratamientos innecesarios y priorizando aquellos que realmente aportan beneficio al paciente».
El Dr. Ferrer ha destacado que «el PET con PSMA modifica con frecuencia la estrategia terapéutica, evitando tratamientos innecesarios y priorizando aquellos que realmente aportan beneficio al paciente»
Esta información resulta clave para optimizar la planificación quirúrgica en urología, ajustar los volúmenes de tratamiento en oncología radioterápica y seleccionar de forma más precisa las terapias sistémicas, como la hormonoterapia o la quimioterapia.
Además, la identificación de la expresión de PSMA en la metástasis abre la puerta a la teragnosis, un enfoque que integra diagnóstico y tratamiento a través de una diana molecular: «El PET permite seleccionar a los pacientes que se beneficiarán de terapias con radioligandos utilizando la misma diana molecular tanto para diagnosticar como para tratar», ha explicado Ferrer, quien ha agregado que «los resultados clínicos obtenidos hasta ahora, en términos de respuesta tumoral y supervivencia, respaldan claramente este abordaje individualizado».
El Dr. Vallejo, por su parte, ha destacado que la llegada de nuevos radioligandos y el desarrollo de fármacos actualmente en fases avanzadas de investigación permitirán ampliar las alternativas terapéuticas disponibles en los próximos años.
La innovación tecnológica también contribuye a mejorar la experiencia de los pacientes. Los nuevos sistemas PET/TC de gran campo axial ofrecen una mayor sensibilidad y resolución, permiten reducir el tiempo de exploración y disminuyen la dosis de radiación administrada.
Asimismo, los equipos híbridos PET/RM combinan la información anatómica y funcional de la resonancia magnética con la caracterización molecular del PET, proporcionando una evaluación más completa de la enfermedad durante todo su proceso clínico.
