Redacción
La administración de hierro intravenoso junto a la profilixis oral habitual aumenta la concentración de hemoglobina materna antes del parto en mujeres embarazadas con deficiencia de hierro sin anemia, y reduce significativamente el riesgo de desarrollar una anemia materna. También, mejora la salud de los recién nacidos.
El ensayo FAIR-Trial, que se ha publicado en The Lancet, se ha realizado en tres hospitales de Pakistán e incluido a 600 mujeres embarazadas con deficiencia de hierro no anémica. Ha estado liderado por Khalid Saeed Khan, investigador del área de Epidemiología y Salud Pública del Ciber (Ciberesp) en la Universidad de Granada.
También colaboraron Javier Zamora y Borja Manuel Fernández-Félix, investigadores del Ciberesp del Hospital Ramón y Cajal de Madrid; así como de otras instituciones como el Services Intitute of Medical Sciences o la Fatima Jinnah Medical University de Lahore (Pakistán).
El estudio multicéntrico se ha realizado en tres hospitales de Pakistán e incluido a 600 mujeres embarazadas con deficiencia de hierro no anémica
La deficiencia de hierro no anémica se caracteriza por unas reservas de hierro bajas, que son detectables mediante la medición de la ferritina, a pesar de mantener niveles normales de hemoglobina, lo que dificulta su identificación en los controles prenatales, donde generalmente se evalúa solo la hemoglobina. Esta deficiencia puede desembocar en una anemia materna y se ha asociado con problemas gestacionales, como extrema fatiga y restricción crecimiento fetal y neonatales.
Las participantes fueron asignadas aleatoriamente a uno de los dos grupos: un grupo de control, que recibió únicamente la suplementación oral y un grupo de intervención que recibió, además, la dosis de hierro por vía intravenosa. En el primer grupo, los resultados mostraron un aumento medio de hemoglobina de 0,74 g/dL en comparación con el grupo control. Además, ninguna de las participantes experimentó acontecimientos adversos graves o potencialmente mortales.
También detectaron que mientras el 74% de las mujeres tratadas solo con hierro oral desarrollaron anemia antes del parto, esta cifra se redujo al 23% en el grupo que recibió hierro intravenoso. Asimismo, las participantes de este último grupo reportaron menos niveles de fatiga, lo que se traduce en un beneficio directo en su calidad de vida durante la gestación.
Los beneficios se extendieron también a los recién nacidos. La restricción del crecimiento fetal afectó al 11% de los bebés del grupo control, frente a solo el 1% en el grupo de intervención. Además, aquellos neonatos cuyos madres recibieron hierro intravenoso presentaron un mayor peso al nacer (3,2kg frente a 2,9kg) y mayores reservas de hierro en sangre del cordón umbilical.
«La identificación temprana permitiría aplicar intervenciones seguras y eficaces como la administración de hierro intravenoso», agregaron los investigadores
«La evaluación exclusiva de la hemoglobina resulta insuficiente para detectar a las mujeres en riesgo», tal y como indicó Khalid Saeed Khan, último firmante del artículo. Por su parte, los investigadores añadieron que «la identificación temprana permitiría aplicar intervenciones seguras y eficaces como la administración de hierro intravenoso».




