Aloinjertos personalizados en bloque en regeneración ósea: “Reducen el tiempo quirúrgico y la morbilidad, con resultados similares a otras técnicas”

Pablo Malo Segura (Granada)
El Dr. Juan Blanco Carrión, patrono de honor de la Fundación de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA) y referente internacional en Periodoncia y Terapia de Implantes, ha atendido a iSanidad para hablar sobre la cirugía en directo ‘Bloques customizados alogénicos para grandes atrofias’ que ha realizado desde su clínica de Santiago de Compostela como parte de la sesión inaugural del Congreso SEPA 2026 de Granada. Además, explica el valor de los aloinjertos personalizados, el impacto de la tecnología digital y la importancia de una adecuada formación quirúrgica para obtener resultados predecibles.

La sesión, moderada por Javier Sanz y Ana Castro, ha acogido posteriormente un debate con Manuel Toledano, Vanessa Ruiz Magaz, Ignacio Pedrinaci y Antonio Bujaldón. En ella, se ha hablado sobre las ventajas que ofrecen los bloques personalizados, así como sobre las limitaciones o inconvenientes que se puedan presentar en el empleo de esta técnica. Los bloques personalizados son injertos diseñados específicamente para cada paciente y localización mediante tecnología digital, lo que permite adaptarse con precisión al defecto óseo existente.

¿En qué consistió la cirugía en directo realizada en el marco del Congreso SEPA?
La cirugía fue en una paciente con un defecto óseo vertical-horizontal, en tres dimensiones, en la zona inferior derecha. Era un tramo bastante largo, en el que utilizamos una técnica mediante un aloinjerto personalizado en bloque. Es decir, un injerto que se individualiza para ese paciente y, más concretamente, para adaptarse a ese defecto. Esto facilita la cirugía, reduce el tiempo quirúrgico y la morbilidad, consiguiendo, a priori, resultados similares a los de otras técnicas que buscan el mismo objetivo: regenerar el hueso en las tres dimensiones.

Creo que es una técnica fácil de realizar, aunque es importante conocer la anatomía regional desde un punto de vista quirúrgico, preparar bien el lecho receptor y, finalmente, tener la habilidad de colocar el injerto y cubrirlo con membranas. Un tiempo adecuado para realizar la cirugía es alrededor de una hora y media, aunque la de este jueves fue un poco más larga. Yo siempre trabajo con tres higienistas: dos dentro del campo estéril y una fuera del mismo. Y, lógicamente, en estos casos siempre los realizo con un anestesista si a la paciente se le hace una sedación consciente.

¿Qué cambia para un paciente con pérdida ósea severa el hecho de que se pueda reconstruir el hueso?
Recuperar la función. La clave es poder rehabilitar la función masticatoria en los pacientes desde un punto de vista de prótesis fija. Hacemos regeneración para después colocar implantes y que el paciente tenga una función masticatoria con prótesis fija soportada con implantes tras la regeneración del hueso. De otra manera no se podría hacer y habría que utilizar otro tipo de prótesis, por ejemplo, removibles.

«La clave es poder rehabilitar la función masticatoria en los pacientes desde un punto de vista de prótesis fija»

¿Por qué esta técnica supone un salto respecto a otras cirugías?
El tiempo quirúrgico es menor y, por tanto, la morbilidad es menor. Además, se individualiza la reconstrucción mandibular y técnicamente es más sencilla, aunque tiene muchos puntos comunes con otras cirugías: el manejo o la liberación de los colgajos y la sutura es exactamente igual.

Lo que cambia es que tenemos una matriz previamente diseñada mediante tecnología digital. El futuro de la regeneración, igual que en otros campos de la medicina, va hacia la utilización de estas nuevas tecnologías digitales, que nos permiten, a través de diseño y manufacturación por ordenador, es decir, tecnología CAD-CAM, diseñar estos bloques y adaptarlos a la zona que va a recibir el injerto.

¿Este tipo de intervención está indicada para pacientes con grandes atrofias o se puede extender a otros casos?
Creo que estas técnicas son sencillas e irán sustituyendo cada vez más a otro tipo de procedimientos. Aunque ahora hablamos de defectos severos, en defectos de dificultad media o pequeña utilizamos técnicas científicamente avaladas pero estoy seguro de que el futuro también va en esta dirección, ya sea con aloinjertos o con materiales sintéticos, que es hacia donde va la investigación y el desarrollo.

¿Qué papel juega la tecnología digital para que la cirugía sea más precisa, menos invasiva y más rápida?
Poder realizar la cirugía con máxima precisión, basada en un CBCT o en un escáner previo, y a partir de ahí diseñar el bloque, sus límites, la altura, la anchura y la forma que va a tener una vez colocado en la boca del paciente, es un valor añadido que no tiene comparación. Permite conseguir algo a medida para el paciente y esto facilita mucho el trabajo.

«El futuro de la regeneración ósea va hacia tecnologías digitales capaces de diseñar injertos personalizados»

¿Cuáles son las claves para que estos bloques se integren bien en el paciente y permitan colocar después los implantes?
Hay muchas variables. Está la variable propia del profesional, es decir, el manejo quirúrgico, que es muy importante. Está también la variable industrial o comercial, es fundamental que el bloque esté bien hecho. Además, influye el material que se utiliza. En el caso de los aloinjertos es muy importante la preparación del mismo, porque tiene una secuencia «de esterilización», ya que procede de donantes. Finalmente, está el paciente, que cuanto más sano sea mejor. Hay una serie de riesgos que influyen en el resultado final del tratamiento y que dependen tanto del paciente, como del profesional y del material.

¿Qué mensaje trasladaría a los profesionales que asistieron a la cirugía? ¿Cómo es la curva de aprendizaje?
Este tipo de cirugías, aunque pueden parecer sencillas, no lo son tanto. La curva de aprendizaje no está solo en esta técnica, sino en una formación previa quirúrgica.

Tienes que manejar los tejidos, tanto el tejido blando como el tejido duro, y conocer bien qué zonas se pueden tocar y cuáles no cuando estás haciendo una cirugía. Un ejemplo gráfico. Esto es como cuando tienes dos cables, rojo y azul, y tienes que saber cuál hay que cortar y no dejarlo al azar. Tienes que saber dónde puedes poner el bisturí, el periostótomo, qué zonas requieren disección roma y cuáles requieren disección con hoja de bisturí. Una vez que sabes todo eso, la cirugía se hace muy sencilla.

Una técnica todos somos capaces de aprenderla. Tendrás más o menos habilidad, pero la técnica terminas aprendiéndola porque es algo muy objetivo. Cuantificas muchos parámetros: las distancias, la cantidad de encía, la cantidad de tejido queratinizado, la cantidad de hueso, el volumen, dónde están las estructuras vasculares, nerviosas y glandulares. Una vez los tienes puedes manejar bien al paciente, pero hay que conocerlos.

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