Un nuevo episodio de violencia sacudió el perímetro de alta seguridad de la Casa Blanca en la tarde del sábado 23 de mayo de 2026, cuando un hombre armado abrió fuego contra un puesto de control del Servicio Secreto de Estados Unidos y fue abatido minutos después por agentes federales. El hecho provocó un cierre total del complejo presidencial, la evacuación de periodistas acreditados y un amplio operativo de seguridad coordinado por el Servicio Secreto y el FBI.
De acuerdo con información oficial preliminar citada por la Casa Blanca y el Servicio Secreto, el incidente ocurrió alrededor de las 6:00 p.m. (hora local), en la intersección de la Calle 17 y la Avenida Pennsylvania, uno de los accesos más vigilados del complejo presidencial. El presidente se encontraba dentro de la residencia oficial en el momento del ataque y no resultó herido.
El ataque y la respuesta del Servicio Secreto
Según reportes de periodistas presentes en la zona y reconstrucciones de diferentes medios internacionales, el atacante se aproximó a un punto de control de seguridad y extrajo un arma de fuego desde una mochila, comenzando a disparar contra agentes del Servicio Secreto.
El intercambio de disparos fue inmediato. Agentes federales respondieron en cuestión de segundos, generando una breve pero intensa balacera que obligó a activar protocolos de emergencia en toda la Casa Blanca. En su comunicado inicial, el Servicio Secreto confirmó que el sospechoso fue “neutralizado en el lugar” y posteriormente trasladado a un hospital, donde se confirmó su muerte.
El FBI, que asumió la coordinación de la investigación junto al Servicio Secreto, indicó en un comunicado que se están revisando cámaras de seguridad, trayectorias balísticas y antecedentes del sospechoso para determinar las circunstancias exactas del ataque y su posible motivación.
Durante el incidente, la Casa Blanca fue puesta en “lockdown” total, mientras equipos de seguridad evacuaban a periodistas hacia zonas internas del complejo. Algunos reporteros relataron haber escuchado entre 15 y 30 disparos durante el operativo, según testimonios recopilados por la prensa internacional.
Identidad del atacante: Nasire Best
El hombre abatido fue identificado como Nasire Best, un ciudadano estadounidense de 21 años originario del estado de Maryland, según confirmaron fuentes policiales citadas por múltiples medios internacionales, entre ellos The New York Post, The Times y El Huffington Post.
De acuerdo con los reportes, Best ya era conocido por las autoridades debido a incidentes previos relacionados con acercamientos no autorizados a instalaciones federales, incluyendo intentos anteriores de aproximarse a la Casa Blanca. En algunos de esos episodios, habría sido detenido o expulsado del perímetro de seguridad.
Además, fuentes policiales señalan que el joven presentaba antecedentes de comportamientos erráticos y posibles problemas de salud mental, lo que ya había motivado evaluaciones previas por parte de autoridades locales.
En 2025, habría protagonizado un incidente en el que intentó acceder a zonas restringidas del complejo presidencial, lo que derivó en restricciones judiciales que le prohibían acercarse al área, según reconstrucciones periodísticas.
Mensajes en redes sociales y perfil digital
Uno de los aspectos que más atención ha generado en la investigación es la actividad del sospechoso en redes sociales. Según reportes de medios como Times of India y The Daily Beast, Best habría publicado mensajes con contenido incoherente o delirante en plataformas digitales antes del ataque.
Entre los elementos atribuidos a su actividad online destacan afirmaciones en las que se identificaba como “Jesucristo” y, en otros casos, como el “verdadero Osama Bin Laden”. Estas declaraciones han sido descritas por investigadores como indicios de posible descompensación mental o ideación delirante, aunque las autoridades no han confirmado aún una motivación concreta.
El FBI no ha divulgado de forma oficial capturas completas ni enlaces a las cuentas del sospechoso, lo que forma parte del protocolo habitual en investigaciones en curso. Sin embargo, reportes periodísticos señalan que su actividad digital ya había sido objeto de monitoreo previo por parte de autoridades locales.
Investigación en curso y reacción oficial
La Casa Blanca emitió un breve comunicado confirmando que el presidente fue informado inmediatamente del incidente y que la situación fue contenida rápidamente gracias a la respuesta del Servicio Secreto.
El FBI, por su parte, indicó que el caso sigue en fase de investigación activa y que se están revisando todos los antecedentes del atacante, incluyendo su historial médico, judicial y digital. Las autoridades no han confirmado por ahora la existencia de vínculos con organizaciones extremistas o redes coordinadas.
El incidente ha reabierto el debate sobre la seguridad en torno a instalaciones federales de alto nivel en Washington, especialmente tras otros episodios recientes de violencia en eventos oficiales.
En paralelo, funcionarios de seguridad han destacado la rapidez de la respuesta de los agentes, que lograron neutralizar al atacante en cuestión de segundos, evitando un posible ingreso al complejo presidencial.





