El consultor político Fernando Cerimedo pasó de asesorar campañas de Jair Bolsonaro y Javier Milei a convertirse en asesor personal del presidente Rodrigo Paz. Su trayectoria en comunicación política digital lo llevó por Brasil, Argentina, Chile, Honduras y, finalmente, Bolivia.
Ahora, su nombre está en el centro de una investigación por el ataque armado contra Nadia Beller y de denuncias que cuestionan sus relaciones con el poder y “la familia presidencial”.
Cerimedo no llegó a Bolivia como funcionario público. Su nombre apareció primero como estratega de campaña de Rodrigo Paz y después quedó instalado en el entorno presidencial. El propio argentino confirmó en mayo que era “asesor personal del presidente”, aunque nunca quedó claro bajo qué modalidad trabajaba para el Estado ni quién financiaba sus servicios.
Su detención, tras el ataque contra Nadia Beller, puso en el foco una trayectoria que comenzó varios años antes en otros países de la región. Beller recibió tres disparos en Santa Cruz y acusó a Cerimedo de ser el supuesto autor intelectual. El consultor niega las acusaciones y su defensa sostiene otra versión de los hechos. La Fiscalía lo investiga por tentativa de feminicidio y también abrió una causa por presunto enriquecimiento ilícito.
Cerimedo ganó notoriedad en Brasil por su relación con Jair Bolsonaro. Después de que Luiz Inácio Lula da Silva ganó las elecciones de 2022, difundió un video en el que afirmó que había fraude en las urnas electrónicas, sin presentar pruebas que demostraran esa acusación.
El periodista argentino Ari Lijalad, de El Destape, explicó en La Razón que ese episodio fue importante para conocer su trabajo en la política regional.
“Nosotros conocimos a Cerimedo como parte del equipo integrante de campaña de Jair Bolsonaro y más particularmente porque cuando Bolsonaro pierde las elecciones con Lula, Cerimedo fue el encargado de hacer un largo video donde él decía que había habido fraude”, explicó.
En 2024, la Policía Federal brasileña incluyó a Cerimedo entre los investigados por la trama relacionada con el intento de golpe contra Lula y por la difusión de información falsa sobre el sistema electoral.
Después se trasladó al centro de la política argentina. Durante la campaña presidencial de 2023 trabajó con Javier Milei y fue uno de los fundadores de La Derecha Diario, medio que se convirtió en una plataforma importante del ecosistema digital de la derecha argentina.
“Más que en la política argentina, en la política latinoamericana, porque es uno de esos personajes que han formado parte de la comunicación política en redes, de todos los proyectos de ultraderecha, de derecha y alineados con el Gobierno de Estados Unidos en la región”, añadió.
El nombre de Cerimedo también apareció en investigaciones sobre campañas digitales en Chile y en asesorías políticas en Honduras. En Chile, investigaciones de CIPER y CLIP documentaron actividades de sus empresas durante el proceso constituyente. En Honduras fue vinculado al asesoramiento comunicacional de l actual presidente, Nasry Asfura.
Bolivia fue su siguiente destino. Durante la campaña electoral, en las elecciones de 2025, Cerimedo se incorporó al equipo de Rodrigo Paz y permaneció cerca del mandatario después de la victoria.
Su llegada al poder no fue un episodio aislado dentro de su recorrido. Cerimedo ya había construido un perfil como operador de campañas digitales capaz de moverse entre equipos políticos, medios y estructuras de comunicación. En Bolivia, esa experiencia lo llevó desde la estrategia electoral hasta el entorno del Ejecutivo. El argentino se atribuyó la victoria electoral en un acto público donde reconoció a la hija del Presidente, Catalina Paz.
“Junto con nuestro equipo ganamos elecciones. Logramos sacar a Evo Morales, luego de 20 años en Bolivia. Quiero aprovechar que está la Primera Dama de Bolivia y su hija Catalina Paz, Recuerden ese nombre: Catalina Paz, de la nueva generación de consultores que con un teléfono y mucha humildad me sumó a ese equipo”, dijo el argentino.
No obstante, su presencia generó dudas porque no figuraba como funcionario, pero aparecía en reuniones con autoridades y dentro del entorno presidencial. El senador Leonardo Roca incluso presentó un pedido de informe para conocer qué relación tenía con el Estado y de dónde provenían los recursos para pagar sus servicios.
La analista política Natalia Aparicio señaló que ese continúa siendo uno de los principales interrogantes. “Lo que nunca nos han aclarado, por supuesto, es de dónde vienen los fondos para pagar, que es justamente lo que más preocupa”.
El abogado de Cerimedo afirmó que el consultor recibía recursos mediante una consultoría financiada por la CAF. La entidad negó tener una relación contractual con él, según reportes de prensa. La contradicción dejó abierta una pregunta sobre el origen de los recursos que financiaban su trabajo.
Después del ataque contra Beller, algunas autoridades comenzaron a restar importancia al papel de Cerimedo dentro del Gobierno. La reacción provocó críticas porque durante meses había sido presentado como una persona cercana al presidente.
“Me parece impresionante cómo ahora de repente nadie lo conoce a Fernando Cerimedo”, cuestionó Aparicio.
Además, recordó además una fotografía en la que Cerimedo aparece junto a la Primera Dama durante una visita al presidente de la Cámara de Diputados. También mencionó una tarjeta que lo identificaba como “asesor principal” y que llevaba una dirección relacionada con la Presidencia.
El analista político Hernán Cabrera consideró que el caso ya superó el ámbito policial. “Estamos frente a un hecho fundamentalmente político y pugnas internas de poder debido a los actores que están involucrados”.
“El presidente debe hablar del país. Amerita que el presidente le diga al país qué está pasando realmente con esta relación”, afirmó.
El caso también fue difundido y cubierto por los medios argentinos. Su nombre había aparecido en investigaciones sobre presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad y en el entorno político de Milei.
Lijalad aseguró que las denuncias de Beller volvieron a poner al consultor bajo la lupa en Argentina. “Cuando ayer Nadia Beller lo menciona, obviamente el tema vuelve a tener repercusión en la Argentina porque hay muchas sospechas”.
Para el periodista, el caso debe observarse desde una perspectiva regional por la expansión de consultores que intervienen en campañas y gobiernos mediante estrategias digitales.
“Los problemas no se resuelven ni a tiros, ni con golpes de Estado, ni denunciando fraudes; se resuelven en las urnas y con discusión política”, aseguró.
De ese modo, el consultor argentino pasó de ser el asesor personal del Presidente y amigo de la familia Paz a ser enmanillado y custodiado por la Policía Boliviana por el delito de tentativa de feminicidio.
La Fiscalía imputó a Cerimedo por el ataque armado contra Nadia Beller y el juez Wilson Espada dispuso 180 días de detención preventiva en el penal de Palmasola, en Santa Cruz. Durante la audiencia, la Justicia rechazó los incidentes planteados por su defensa, incluida la impugnación a la pericia realizada sobre su teléfono celular.
La decisión judicial también permite incorporar a la investigación los mensajes extraídos del celular de Cerimedo. La defensa de Beller presentó conversaciones que constituyen indicios de una posible planificación del ataque. Cerimedo, por su parte, rechazó las acusaciones y se declaró inocente.
La prisión preventiva no representa una condena y el proceso continuará mientras la Fiscalía reúne nuevas pruebas.
A esta causa se suma otra investigación por presunto enriquecimiento ilícito, después de que la Fiscalía reportara el hallazgo de más de $us 40.000 en propiedades relacionadas al consultor argentino. Las autoridades también investigan equipos y sistemas informáticos encontrados durante los allanamientos.
De ese modo, el caso ya no se limita al ataque contra Beller, sino que abrió interrogantes sobre el patrimonio de Cerimedo, sus actividades en Bolivia y los recursos con los que desarrollaba su trabajo en la sede de gobierno, cerca de Paz, que ahora se mantiene en silencio.
