Este 6 de agosto quiero extender un fraterno saludo al Gobierno y al pueblo de Bolivia, que conmemora 201 años desde la firma de su independencia en la Casa de la Libertad de Sucre.
La relación con Bolivia es hoy una prioridad para Chile. Ello se refleja en la voluntad que tenemos de continuar y profundizar el acercamiento de los últimos años con las autoridades bolivianas, avanzando con decisión en la construcción de lazos de confianza. El presidente Kast se ha reunido en varias oportunidades con el presidente Paz, quien le ha extendido una invitación para visitar Bolivia este año. Estamos trabajando para concretar esa histórica visita, la cual permitirá avanzar en una agenda compartida de seguridad, integración y comercio.
Personalmente seguimos la misma senda con el ex el canciller Fernando Aramayo, reuniéndonos en diversas ocasiones en Santiago, La Paz y otras capitales de la región, manteniendo un diálogo permanente. Estoy seguro que ese mismo espíritu se mantendrá con el recién designado ministro Héctor Huanca, a quién recibimos la semana pasada en Chile para celebrar la primera reunión del mecanismo de consultas a nivel consular. La seguridad fronteriza, los flujos migratorios y la mejora de la infraestructura requieren de esfuerzos conjuntos para brindar servicios eficientes y proteger a la ciudadanía del crimen organizado.
Chile y Bolivia son miembros fundadores del Compromiso Regional de Santiago Contra la Delincuencia Organizada Transnacional, porque nuestras autoridades comprenden que esta no reconoce fronteras y exige un diálogo permanente, así como una coordinación interinstitucional entre los países de la región. Asimismo, hemos promovido el diálogo mediante mecanismos bilaterales con resultados concretos para la ciudadanía: la XVIII Reunión del Comité de Frontera e Integración, realizada en La Paz el 14 y 15 de julio, y la I Comisión Bilateral de Cooperación en Asuntos Consulares y Migratorios, que se celebró en Santiago el 28 de julio.
En estos fructíferos intercambios que hemos sostenido este año, constatamos también las oportunidades que esta relación ofrece para ambos países. Con la reciente firma del Acuerdo de Servicios Aéreos, mejorará la conectividad en beneficio de miles de personas que frecuentemente deben viajar por trabajo, estudios o turismo. En ese mismo sentido, este año entró en vigor el Acuerdo de Reconocimiento Mutuo de Licencias de Conducir y, en pocos meses, se han recibido miles de solicitudes de conductores chilenos y bolivianos.
Nuestras Cancillerías se encuentran trabajando en una actualización y modernización del Acuerdo de Complementación Económica (ACE 22), instrumento que, con más de 30 años de vigencia, requiere adecuarse a las necesidades actuales. Asimismo, se está avanzando en el proceso de autorizaciones sanitarias para la importación de productos bolivianos al mercado chileno, lo que incrementará aún más el intercambio comercial. A ello se suma la promoción de rutas estratégicas, como el Ferrocarril Antofagasta-Oruro, que permitirá agilizar el tránsito de carga desde el sur de Bolivia, zona importante de producción minera, hacia los puertos chilenos, fortaleciendo así las redes de interconectividad en la región.
Hemos conversado con empresarios chilenos y bolivianos, quienes están muy interesados en profundizar nuestros vínculos comerciales, contribuyendo a la integración y la generación de empleos en ambos lados de la frontera.
Hoy, en esta fecha tan significativa, no podía restarme de los saludos al pueblo boliviano. Esta nueva etapa basada en la confianza nos llama a seguir trabajando juntos, con la convicción de que tenemos en nuestras manos un mejor futuro para las nuevas generaciones de chilenos y bolivianos.
