El sector cisternero abrió una última ventana de diálogo con el Gobierno antes de activar un paro indefinido a nivel nacional. Los transportistas aseguran que están dispuestos a negociar hasta la medianoche del domingo,
Sin embargo, advierten que, sin un acuerdo sobre los pagos pendientes de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), el lunes ninguna de sus unidades saldrá de los garajes.
El presidente de la Federación de Empresarios Cisterneros, Sergio Kosky, confirmó que el sector se reunirá en Santa Cruz con el presidente de YPFB, Sebastián Daroca y el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, en un último intento por encontrar una salida al conflicto.
“Si no hay acuerdos hasta el domingo, porque estamos dispuestos a trabajar con ellos hasta las 12 de la noche, el lunes el paro es contundente a nivel nacional”, afirmó.
La advertencia llega después de que los transportistas denunciaran que YPFB mantiene pagos pendientes desde abril, situación que, según el sector, agotó su capital de operaciones y puso en riesgo la continuidad de sus empresas.
Kosky explicó que el problema dejó de ser únicamente una deuda pendiente y se convirtió en una situación que compromete la capacidad de los transportistas para mantener sus unidades operativas.
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Paro
Frente a la posibilidad de que no exista un acuerdo, los cisterneros aclararon que la medida se ejecutará sin bloqueos de carreteras ni movilizaciones.
El dirigente señaló que el sector respetará las restricciones que establece el estado de excepción y que la protesta se concentrará en la paralización de sus propias operaciones.
“No vamos a bloquear ni a hacer manifestaciones. Vamos a instruir a que no salgan nuestras unidades de los garajes y cumplimos con nuestra medida”, explicó.
De esta manera, el paro se plantea como una suspensión de actividades empresariales y no como una movilización en las calles.
El transporte internacional, en riesgo
La medida podría afectar al transporte de combustibles que se realiza a través de corredores internacionales vinculados a Chile, el Pacífico, el Atlántico y el río Paraguay.
El sector ya había advertido que la falta de pagos está provocando el retiro de empresas y unidades de la actividad. Según sus representantes, aproximadamente una cuarta parte de las cisternas que anteriormente prestaban servicios habría abandonado el sector debido a las dificultades financieras.
Ahora, la atención está puesta en las reuniones previstas con las autoridades. Los transportistas aseguran que todavía existe disposición para alcanzar un acuerdo, pero marcaron como límite la medianoche del domingo.
Si las negociaciones fracasan, el lunes comenzará un paro indefinido y nacional de los empresarios cisterneros.
