Posted in

crear grupos y oficinas de evaluación

F.D.R.
La aprobación del real decreto de evaluación de tecnologías sanitarias abre ahora una nueva etapa para el Sistema Nacional de Salud (SNS). Una vez culminada la tramitación de la norma, el siguiente paso será desarrollar la estructura que permitirá hacer operativo el nuevo modelo de evaluación. Así lo ha explicado César Hernández, director general de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia, durante la jornada de presentación del real decreto este lunes en el Ministerio de Sanidad, en la que avanzó que los próximos pasos pasan por constituir los grupos de la nueva estructura, las oficinas locales y los grupos de adopción.

Además, ha señalado que será necesario definir «las reglas del juego» y aprovechar el trabajo desarrollado hasta ahora por el comité asesor y la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Prestaciones del Sistema Nacional de Salud, sobre la que se apoyará el despliegue del nuevo sistema.

Mónica García ha defendido que la innovación debe incorporarse con criterios de evidencia, valor en salud, equidad y sostenibilidad

La puesta en marcha de esta estructura busca dotar al sistema de una gobernanza estable que permita realizar evaluaciones homogéneas y convertirlas en la base sobre la que posteriormente puedan adoptarse las decisiones de financiación, incorporación o utilización de las tecnologías sanitarias.

En este sentido, Hernández ha defendido que «la toma de decisiones tiene que ser independiente de la evaluación, pero también la evaluación tiene que ser independiente del resto, porque solo así podremos generar confianza en el sistema».

Un modelo para incorporar la innovación con criterios de valor

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha sido la encargada de inaugurar la presentación del real decreto y ha defendido que la norma supone un paso adelante para consolidar un modelo de evaluación adaptado a los retos actuales del SNS.

Durante su intervención, ha subrayado que la innovación sanitaria debe incorporarse con criterios de evidencia, valor en salud, equidad y sostenibilidad, evitando identificar innovación con cualquier novedad tecnológica. «La innovación no consiste en incorporar todo lo nuevo, sino en incorporar aquello que realmente aporta valor y mejora la salud de las personas», ha afirmado.

El modelo deberá demostrar que funciona no solo para medicamentos, sino también para tecnologías sanitarias no farmacológicas

Asimismo, ha destacado que el nuevo marco incorpora de manera estructurada la participación de pacientes y profesionales sanitarios en los procesos de evaluación, con el objetivo de que sus perspectivas formen parte del análisis de las tecnologías antes de la toma de decisiones.

Más allá del despliegue organizativo, Hernández ha señalado que uno de los principales desafíos será demostrar que el nuevo modelo es útil no solo para la evaluación de medicamentos, sino también para las tecnologías sanitarias no farmacológicas, un ámbito que tradicionalmente ha contado con procedimientos menos estructurados. El director general ha defendido que el sistema debe ser capaz de adaptarse a la creciente complejidad de las innovaciones sanitarias y a escenarios en los que las decisiones deban adoptarse con distintos grados de incertidumbre clínica o económica.

La calidad del sistema dependerá de sus equipos

Por su parte, la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), María Jesús Lamas, ha asegurado que la «ambición» del nuevo modelo es convertirse en el proceso único de evaluación de tecnologías sanitarias.

Lamas ha explicado que uno de los principios que deben guiar el desarrollo del sistema es garantizar la independencia de las evaluaciones. En este sentido, ha recordado que las agencias estatales se crearon precisamente para asegurar «una autonomía funcional y una independencia de las directrices políticas» de los ministerios a los que están adscritas.

María Jesús Lamas ha advertido de que la política de conflictos de interés puede ser «draconiana» y limitar la participación de expertos

La directora de la Aemps ha señalado que, al participar agentes externos en el proceso, también será necesario cuidar especialmente la política de conflictos de interés. No obstante, ha advertido de que esta regulación «draconiana» puede llegar a ser limitante para incorporar expertos. Según ha explicado, «es difícil que participen expertos cuando se ponen condiciones tan restrictivas», ya que muchos de ellos han participado de una manera u otra en el desarrollo de productos similares anteriormente.

Asimismo, ha advertido de que la calidad del sistema dependerá directamente de la calidad de los informes de evaluación y de los equipos responsables de elaborarlos. «El sistema será tan bueno como los informes de evaluación, y los informes de evaluación serán tan buenos como el equipo que los lleve a cabo«, ha señalado.

En este sentido, ha recordado que formar equipos expertos requiere años de trabajo y alertó de que garantizar su continuidad será uno de los principales retos del despliegue del real decreto. «Si no somos capaces de garantizar la continuidad del equipo y su crecimiento de una forma razonable, orgánica y estable, el sistema está en riesgo», ha concluido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *