El presidente de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), Jean Pierre Antelo, afirmó que con el crédito de $us 4.500 millones anunciado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se iniciará una reactivación económica visible en Bolivia en un plazo de tres años.
“Esto es un plan de acción. Se llama, como lo denomina el BID, ‘Bolivia Crece’”, afirmó en entrevista con Piedra, Papel y Tinta de La Razón.
Antelo destacó que este programa no se limita a un préstamo. Sino que contempla un plan de acción enfocado en sectores con capacidad de recuperación rápida, como turismo, logística, minería, agroindustria e infraestructura.
“Sectores que tienen la posibilidad de reactivarse de manera rápida en tres años. Para mí con gran satisfacción, lo siento, porque al final vamos a poder sentir y está en nosotros, está en nuestras manos, en la mano de todos los bolivianos, poder llevar estos proyectos a ser realidad en tres años”, añadió.
El plan prevé inversiones que permitan “victorias tempranas”. Especialmente en turismo, con proyectos como el fortalecimiento del destino Uyuni y el desarrollo del aeropuerto de Viru Viru, en Santa Cruz, como un hub regional. Asimismo, se anunció la inyección de recursos al sistema financiero para ampliar el crédito a emprendedores y empresas, con mejores condiciones de financiamiento.
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Sector privado
El presidente del BID, Ilan Goldfjan, estuvo en el país durante el martes y el miércoles. Durante su encuentro con el sector empresarial en Santa Cruz, destacó la importancia de las inversiones privadas para el desarrollo de la economía nacional. En su criterio, el empresariado boliviano está listo para iniciar grandes proyectos en beneficio de toda la población.
Antelo, subrayó que el BID reconoce al sector privado como un socio estratégico para la reconstrucción económica del país. Esto, en coordinación con el Estado y con organismos multilaterales.
En ese sentido, señaló que el principal desafío sería reducir la burocracia, agilizar trámites, digitalizar procesos y eliminar lo que denomina “cuellos de botella” que frenan inversiones.
Finalmente, indicó que la llegada del presidente del BID al país envía una señal de confianza que podría atraer nueva inversión extranjera y reactivar proyectos paralizados, siempre que exista rapidez en la aprobación normativa y coordinación entre el Ejecutivo, la Asamblea Legislativa y el sector privado.


